Sin duda cada vez son más pequeños los niños que aprenden a usar computadores y otros dispositivos móviles incluso cuando ni si quiera hablan, permitiendo que los pequeños accedan a una serie de videojuegos que según un estudio del NPD Group publicado por la American Academy of Neurology (AAN) en su página web implicaría que 9 de cada 10 niños en Estados Unidos se mantienen pegados a un videojuego; el problema es que muchos investigadores creen que prolongados periodos frente a la pantalla antes de los 21 años afecta el desarrollo del cerebro.
Esto queda ejemplificado con los resultados de un grupo de investigadores de China, quienes hicieron imágenes vía resonancia magnética a los cerebros de 18 estudiantes universitarios que pasaban un promedio de 10 horas diarias online, principalmente jugando juegos como World of Warcraft; al momento de compararlos con un grupo de control que pasaba menos de dos horas al día online, los jugadores tenían menos materia gris, que es la parte “pensadora” del cerebro.
Siguiendo la misma línea, el estudio asegura que ya en 1990 los expertos hablaban de que los videojuegos solo estimulaban las regiones del cerebro que controlan visión y movimiento, ocasionando que las otras partes, responsables de la conducta, la emoción y el aprendizaje, pudieran quedar subdesarrolladas. Asimismo y al respecto, la AAN enumera las siguientes señales que podrían indicar un problema de adicción, a modo de alertar a los padres para prestar atención a la conducta de sus hijos:
[li}Tener una nueva vida solo con amigos ONLINE.
La adicción se explicaría en que al jugar videojuegos se libera dopamina, un neurotransmisor que produce bienestar y que en este caso se produce en cantidades tan similares a la que produce una inyección intravenosa de las drogas estimulantes anfetamina o metilfenidato. ¿Crees que esto es un estudio alarmista o acertado?