Algo sin precedentes se ha logrado en Reino Unido, ya que en su nueva Acta de Derechos del Consumidor, firmada el pasado 1 de octubre, ahora todos los ciudadanos británicos tienen el derecho a pedir reembolsos por productos digitales, con una garantía de hasta 30 días. Esta ley existía actualmente con bienes físicos pero ahora se ha extendido explícitamente a juegos, audiolibros, música y otros.
¿Que quiere decir todo esto? De que si algún producto digital que compren no funciona adecuadamente y pueden probar que venía así "de fábrica", están en su derecho de, dentro de los primeros 30 días después de la compra inicial, pedir una devolución de su dinero, la cual la compañía acusada debe realizar dentro de los próximos 6 meses. Una buena noticia para todos aquellos que desinformadamente compraron el nuevo juego de Tony Hawk.
Este será un caso de estudio importante para el resto del mundo, los resultados que salgan de Reino Unido podrían, eventualmente, servir como base para replicar esto en otros países y las compañías que operan en Reino Unido deben someterse a las leyes de ahí, independiente de que la casa matriz esté en otra parte. Será interesante ver como afecta esto a servicios como Netflix y Steam, este último recordemos que actualmente tiene una política de devoluciones por dos semanas. Queda ver si realizarán algún cambio a sus normas de servicio para acomodarse a la renovada ley inglesa.
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