El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, ha compartido información detallada sobre los avances de su nuevo chip de inferencia AI5, un componente tecnológico clave con el que busca competir de forma directa contra gigantes del sector como NVIDIA y AMD. En una charla detallada con el inversionista Ron Baron, el empresario explicó que uno de los mayores desafíos en la actualidad es desarrollar circuitos propios para procesar tareas de inteligencia artificial de manera eficiente
Aquello apoyándose además en una ambiciosa iniciativa de manufactura llamada Stargate para construir estas piezas dentro de sus propias empresas y no depender de terceros en el futuro, junto al desarrollo de este procesador propio de alto rendimiento, diseñado para ser hasta tres veces más eficiente y costar solo un diez por ciento de las opciones de la competencia, una meta tan urgente para los autos autónomos y el robot Optimus que el empresario decidió involucrarse personalmente los fines de semana hasta reorganizar los equipos de trabajo y memorizar todo el esquema físico del circuito para garantizar que el producto final funcione a la perfección.
La reorganización de los equipos y el salto de producción con Samsung
A principios de este año, Tesla envió las plantillas finales de diseño del chip AI5 a Samsung para dar inicio al proceso de producción masiva en fábrica, una etapa decisiva donde se entregan los esquemas digitales a la planta de manufactura para comenzar el moldeado de los componentes. En aquel momento, Musk destacó que este procesador ofrecerá una capacidad equivalente a la gama Hopper de NVIDIA en su formato sencillo y a la arquitectura Blackwell en su versión combinada de doble núcleo, pero funcionando con un consumo de energía mínimo y por un costo sumamente económico.

No obstante, el desarrollo atravesó momentos difíciles porque tanto el procesador AI5 como el proyecto del superordenador Dojo avanzaban de forma separada sin lograr la velocidad necesaria, un problema que llevó a Musk a unificar ambos programas en un solo equipo para concentrar todos los recursos y poder competir de verdad en el mercado.
Musk explicó este giro estratégico con sus propias palabras, comentando que: “El chip AI5, que va a ser un gran chip, ya sabes, toda Tesla depende de ese chip. Es el chip que irá en nuestros coches autónomos de próxima generación y también es esencial para el robot Optimus. Así que ese programa de chips estaba en mal estado. No se estaba cerrando, era bastante ambicioso y realmente no estaba en el camino del éxito”.
“Y también teníamos el programa Dojo, que también lo estaba haciendo bien, pero no estaba en camino de ser competitivo con NVIDIA”, dijo.
Ventajas operativas, reducción masiva de costos y el trabajo personal de Musk
Aunque la empresa seguirá utilizando los microprocesadores de NVIDIA para entrenar los modelos de inteligencia artificial en la nube debido a su enorme capacidad de cálculo en centros de datos, el nuevo chip AI5 asumirá las tareas de inferencia, que son aquellas decisiones que los programas deben tomar en tiempo real dentro de cada vehículo o robot.
La mayor ventaja de este desarrollo radica en su alto rendimiento por vatio de energía consumida, lo que evitará descargas rápidas de batería y permitirá producir los circuitos por aproximadamente un diez por ciento del valor que cobra la competencia habitual, razones por las que el magnate decidió dedicar sus fines de semana a ajustar los detalles del proyecto.
Aquello, esperando aprenderse de memoria cada línea de la arquitectura física del chip, diciendo: “Así que fusioné los dos programas en uno solo, para que todos se concentraran en el chip AI5, que es esencial. Seguimos usando NVIDIA para el entrenamiento, pero necesitamos el chip de inferencia AI5. El cual es un chip muy potente, pero también es un chip de muy bajo consumo”.

Además, agregó que “no consume mucha energía, por lo que su rendimiento por vatio es extremadamente bueno. Probablemente sea al menos entre dos y tres veces mejor que NVIDIA en rendimiento por vatio, al nivel de inferencia en el coche y en el robot. Y, ya sabes, no sé, un 10% del coste de un chip de NVIDIA, algo así.”
“Así que estos son números muy importantes de alcanzar y tuve que poner el programa del chip de nuevo en marcha, por lo que le dediqué tiempo. Y en este punto tengo todo el diseño físico del chip grabado en la memoria, puedo visualizarlo entero”, asegura.
Al final, con esta reestructuración interna y su implicación directa en el proyecto, Tesla busca asegurar su total libertad tecnológica frente a otros fabricantes, confiando en que el chip AI5 sea la pieza fundamental que permita desplegar con éxito sus vehículos autónomos y sus robots inteligentes en el mercado mundial.
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