Todo comenzó cuando Nintendo anunció que Pokémon Sun y Moon, el par de títulos que próximamente saldrán a la venta para celebrar el 20.º aniversario de la franquicia, se distribuirán en aquel territorio en chino simplificado.
Anteriormente, los juegos y películas de Pokémon contaban con diversas traducciones en las lenguas más populares de China, que se ajustaban a las creencias religiosas y costumbres de cada región. Ahora, Nintendo quiere unificar el vocabulario del juego en todo el país, y eso ha ocasionado molestia entre sus seguidores.

El reportero Zheping Huang del sitio Quartz explica lo siguiente: "En la Gran China, Pokémon se llamará oficialmente 精靈寶可夢 o Jingling Baokemeng en Mandarín (Jingling significa espíritu o elfo, y Baokemeng es una transliteración de Pokémon). En Hong Kong, antes era 寵物小精靈, Pequeños Elfos o Espíritus Mascota, mientras que en Taiwán era 神奇寶貝, Bebes Mágicos".
"Pikachu se traducía originalmente como 比卡超 (Bei-kaa-chyu) en Hong Kong. Ahora se llama 皮卡丘 (Pikaqiu). Mientras que el nombre 皮卡丘 en mandarín se parece al nombre mundial Pikachu (como siempre se llamó en China y Taiwán), en cantonés se lee como Pei-kaa-jau, lo que no suena similar en absoluto".
La decisión de Nintendo seguramente corresponde a una estratega comercial; sin embargo, para los activistas el problema tiene implicaciones políticas. Por ejemplo, el estudiante Chu Sung Tak de 18 años dijo que la compañía "debería respetar su cultura" y que se unió a la protesta para "defender su idioma local".

Otros comentaron que están preocupados por la posible desaparición del cantonés, pues creen que se encuentra amenazado por el gobierno de Beijing y el creciente dominio del mandarín y chino simplificado en Hong Kong. Algunos prometen sabotear el juego si Nintendo no hace caso a sus demandas.
Por otra parte, existe un grupo de Facebook que ha reunido 6,000 firmas para que Nintendo lance una versión localizada del juego.