"Nunca fui del tipo de estudiante de arte sofisticado que pasaba sus días en museos y galerías. De igual forma, mi trabajo nunca encajó en la tradición del manga. Tenía que encontrar mi lugar", mencionó. "Los videojuegos se convirtieron en el lugar para expresar mi arte".
Ueda explicó que, tras varios intentos por encontrar su camino en el mundo del arte, al final de la universidad decidió darse un tiempo y no solicitar algún puesto de trabajo. Vendió su motocicleta y compró una computadora Amiga con el objetivo de aprender sobre multimedia y así usarlo con fines artísticos, pero todo cambió de momento.
"[Aprender a hacer gráficos en computadora] no era mi intención original", dijo. "Yo estaba interesado en la multimedia y su uso para fines artísticos. Fue en ese emocionante territorio entre la instalación a gran escala y el dibujo. Una nueva forma emergente. Pero pronto me sentí como si hubiera algo que podría descubrir al expresarme a través de la computadora".
También comentó que luego de un par de trabajos en animación ahorró un poco de dinero y editó un cortometraje. Dicho corto luego le obtendría un trabajo ofrecido por Akira Sato, que ahora es vicepresidente de Sony Interactive Entertainment. Luego de eso vino ICO y el resto es historia.
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