Jeroen Domburg, el creador de este pequeño Game Boy, habló de su creación en la Hackaday SuperConference 2016, donde relata que le dio forma a la consola usando una impresora 3D, un ESP32 Micocontroller y una pequeñísima pantalla LED a color.



La consola es demasiado pequeña para usar un cartucho, por lo que la única forma de conseguir un juego es desde una red que luego los reproduce gracias a un emulador de GameBoy.
Solucionando de forma creativa los problemas de almacenamiento y audio, Domburg explica en su video de la Hackaday como trajo esta micro consola a la vida, cumpliendo su sueño de llevar sus juegos favoritos en su llavero y jugando DOOM casi microscópicamente.


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