El padre del muchacho Anupap Boonrod, el que es policía, relata los hechos, donde cuenta que el fin de semana pasado llegó a su hogar solo para encontrar a su hijo jugando videojuegos (no se especificaron plataformas o juegos específicos), lo cual le molestó ya que estaba en eso en lugar de ayudar al minimarket que tiene la familia. Lo llevó allá y Anupap sacó su pistola de servicio de 9 mm y la dejo en el mesón.
Aquí fue cuando el padre le dijo "O dejas de jugar videojuegos o me disparas" mientras se levantaba la polera. Sorpresivamente el muchacho tomó la pistola y se disparó así mismo, recibiendo una grave herida en su oreja y oído. Fue llevado al hospital donde finalmente falleció. Su madre estaba al otro lado de la habitación donde vio lo ocurrido, tuvo que arrojar la pistola para evitar que el papa se suicidara.
