Su gracia le costó caró, pues fue encontrado y tuvo que pagar 30 mil dólares a Blizzard por los daños realizados, pero lamentablemente para Mateias la cosa no solo quedó en el dinero. El jugador fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales por el ataque que afectó a los servidores de Irvine, donde se encuentra el cuartel general de Blizzard.
La corte de California sentenció a 1 año de cárcel a Mateias (ahora de 30) por su actuar de hace casi 10 años, indicando que "sus acciones fueron motivadas por su deseo juvenil de ganar el juego y que otros lo perdieran". Los abogados defensores intentaron reducir la condena a 10 meses sin éxito. El "Hacker" ahora debe ser liberado de la prisión federal donde se encontraba hace 6 meses para regresar a Rumania de inmediato, donde cumplirá su condena.
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