En un nuevo embarazoso giro del caso, se descubrió que el acusado logró tuitear desde la cárcel en su cuenta personal de Twitter, donde indicó que era un "Dios Electrónico" por poder hacer ello y amenazó con más swattings a aquellos que se han burlado o hablado mal de él.


Según informa The Wichita Eagle, Barris junto a otros 13 reclusos tuvieron acceso a Internet por un par de horas, esto debido a un cambio de router en la cárcel en cuestión. La familia de Andrew Finch, el fallecido por el caso, criticó a la policía y cárcel en cuestión por este papelón, quienes están pidiendo que se realicen cargos criminales contra el policía, esto mientras pusieron una demanda federal al departamento completo, quienes aún investigan el caso.
Barris aún sigue encarcelado esperando el veredicto de su sentencia, el cual podría extenderse entre 31 a 136 meses en prisión.
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