El trabajo publicado en mayo en el Journal of Sexual Medicine, encuestó a 599 hombres de entre 18 a 50 años en línea, utilizando cuestionarios sobre eyaculación precoz y disfunción erectil.
De los 600 cuestionarios, 200 fueron descartados porque los hombres no habían tenido actividad sexual las últimas cuatro semanas. La muestra se redujo a 396 personas, 287 de ellas siendo consideradas "gamers" (que juegan aproximadamente una hora al día en promedio) y 109 que no eran gamers.
Una vez calculadas las puntuaciones de ambos cuestionarios las conclusiones fueron que los hombres del grupo gamer son menos propensos a ser eyaculadores precoces. No hay diferencias entre ambos grupos respecto a disfunción erectil, función orgásmica y satisfacción, pero si el promedio de deseo sexual demostró que los jugadores poseen menos ganas de ello.
Los investigadores están conscientes de que al haber sido encuestas ofrecidas por internet y redes sociales, es muy probable que los hombres no hayan sido completamente honestos en sus respuestas, por lo que estos resultados del estudio no son definitivos y requieren mayor trabajo de campo para finiquitarlos.

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