
Finalmente Negan decidió que su víctima sería Abraham, el rudo ex-militar pelirrojo que ni se inmutó al recibir los golpes del bate, sus últimas palabras fueron "suck my nuts" (básicamente chúpame las bolas) y esa iba a ser la única víctima del grupo hasta que Daryl saltó a atacar a Negan, eso cambió totalmente el plan del villano cuyo objetivo es "romper" a los protagonistas para que trabajen para él en base a miedo y terror.

Tras el ataque de Daryl, Negan decidió que su próxima víctima sería Glenn, esta particular escena salió calcada del cómic número 100 de The Walking Dead y la fanaticada pensaba que sería omitida de la serie, ya que Glenn es uno de los personajes más queridos. (y además había sobrevivido a muchos ataques como para morir ahora)


La muerte de estos pilares de la serie nos demuestran que el nuevo villano Negan es de armas tomar y que es mucho más fuerte e importante que todos los anteriores villanos a los que se enfrentó el grupo de sobrevivientes.