De acuerdo a sus investigaciones, los videojuegos no tienen un impacto negativo en quienes los juegan, de hecho, un 80% de los involucrados en tiroteos a gran escala nunca tuvo o ha tenido interés en jugar un videojuego. Sumado a eso, el estudio indica que cuando sale un juego violento al mercado, se reducen temporalmente los índices de crímenes.
Respecto a su averiguación inicial Markey dijo a CBS News que "pareciera que debiera ser algo que nos de calma y haga sentir seguros, es completamente comprensible, pero el problema es que la ciencia, los datos, no respaldan que [los videojuegos] tengan de verdad algún efecto."
Estas últimas semanas tras los tiroteos de hace unos meses, más que nunca representantes del gobierno de Donald Trump han intentado utilizar a los videojuegos como chivo expiatorio para explicar las alzas de violencia, obviando por completo el tema del control de armas.

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