En una entrevista reciente con The Indian Express, Sam Altman, actual director de OpenAI, respondió a las críticas sobre el alto consumo de energía de la inteligencia artificial. Allí, explicó que le parecen injustas esas quejas y recordó que entrenar a las personas también gasta mucha energía.
La inteligencia artificial promete ser la punta de lanza del avance tecnológico, aunque sus ventajas aún no son del todo visibles. Si bien es cierto que esta herramienta pone sobre la mesa muchos beneficios y facilita el desarrollo de numerosas tareas en todo tipo de campos, para que funcione correctamente necesita cantidades colosales de recursos.
Más de OpenAI
Los humanos gastamos mucha energía
Además de los componentes y el hardware, los centros de datos y la infraestructura especializada en IA generan un consumo energético monstruoso, lo que claramente ya despertó preocupaciones en algunas localidades. El jefe de OpenAI respondió a estas preocupaciones con un argumento bastante curioso.
Hace unos días, Sam Altman estuvo presente en India para dar una conferencia sobre el impacto de la IA. Además de señalar que aquel país en un líder en materia del avance y la adopción de la inteligencia artificial, el técnico aprovechó su entrevista con The Indian Express para hablar sobre la controversia que gira alrededor del gasto energético de estas herramientas generativas.
El jefe de OpenAI, compañía detrás de ChatGPT, cree que esas críticas son injustas y afirma que las discusiones que giran en torno a la energía que consumen los modelos de inteligencia artificial pasan por alto los recursos que son necesarios para educar, entrenar y, naturalmente, alimentar a una persona.

En esencia, Altman sugiere que los humanos gastan muchos recursos para que eventualmente sean capaces de realizar ciertas tareas. Parece que el directivo compara ese crecimiento personal con el consumo energético de los sistemas impulsados por IA.
“Se habla de la energía que se necesita para entrenar un modelo de IA. Pero también se necesita mucha energía para entrenar a un humano. Se necesitan unos 20 años de vida, y toda la comida que consume durante ese tiempo, para volverse inteligente”, explicó el director ejecutivo de OpenAI en su entrevista para The Indian Express.
Sam Altman señala que “probablemente la IA ya nos alcanzó en términos de eficiencia energética”, y recordó todos los recursos que invirtió la humanidad para “no ser devorados por los depredadores y aprender la ciencia”.
El dilema de la IA y el consumo de energía
Las declaraciones del jefe de OpenAI causaron polémica, naturalmente. Algunos argumentan que el directivo deshumaniza a las personas al reducir la infancia y los procesos de aprendizaje y crecimiento a una mera cuestión de recursos energéticos.
Más allá de la analogía mal planteada, es cierto es que la compañía de Sam Altman ha puesto en marcha diversas iniciativas en un intento de impulsar soluciones energéticas más sostenibles.
Se sabe que la energía es uno de los puntos de mayor preocupación en el sector de la inteligencia artificial. Elon Musk advirtió que no habrá suficiente energía en el planeta Tierra para desarrollar esta tecnología, por lo que propuso crear centros de datos en el espacio. Sam Altman cree que es una mala idea porque las GPU se romperán y no habrá nadie que pueda repararlas eficientemente.

Mientras las grandes corporaciones buscan soluciones a este dilema, la ciudadanía ya paga los platos rotos. Veamos el ejemplo de China, que construye decenas de centrales eléctricas para dar soporte a sus data centers; tan solo en 2025, el país puso en funcionamiento alrededor de 542.7 gigavatios de capacidad de planta eléctrica.
NVIDIA ya no invertiría $100 mil millones de dólares en OpenAI ante su falta de enfoque corporativo y la fuerte competencia de Google y Anthropic→ Microsoft confirma que un corte de energía en un centro de datos interrumpió la Microsoft Store y Windows Update de Windows 11 a nivel mundial→
