En un reporte reciente del Wall Street Journal (WSJ), el economista jefe del banco de inversión global Goldman Sachs, Jan Hatzius, declaró que, a pesar de los cientos de miles de millones de dólares que se han invertido en la industria de la inteligencia artificial, el impacto que ha tenido en el crecimiento económico de Estados Unidos hasta ahora ha sido de “básicamente, cero”.
“En realidad, no vemos la inversión en IA como algo claramente positivo para el crecimiento. Creemos que ha habido mucha mala interpretación sobre el impacto que la inversión en IA tuvo en el crecimiento del PIB en 2025, y que es mucho menor de lo que suele percibirse”, declaró el economista.
El problema radica en que la mayoría de las empresas de IA que invierten y reciben inversiones prefieren gastar ese dinero en el extranjero. Por ejemplo, NVIDIA, a pesar de tener su sede en EE. UU., realiza el proceso de fabricación y obtiene la materia prima necesaria para hacerlo en otros países, a pesar de los esfuerzos del gobierno norteamericano para mejorar el acceso a los minerales que son requeridos para la fabricación avanzada de semiconductores y plantas de producción.
De igual forma, la multinacional taiwanesa TSMC no puede trasladar el 40 % de su base de fabricación a Estados Unidos, lo cual se traduce en que tanto NVIDIA como el resto de las empresas sigan prefiriendo comprar sus chips en Taiwán. El informe del WSJ indica que las tres cuartas partes de la inversión en la construcción de un centro de datos de IA se destinan a los componentes informaticos, y la mayoria de esos gastos se realizan en el extranjero.

Ahora mismo las empresas de IA no son rentables
Se espera que las cinco principales empresas tecnológicas de EE. UU. gasten hasta 700 000 millones de dólares en infraestructuras de IA en 2026, y aunque esto está impulsando la industria de la construcción y tensionando las redes eléctricas, apenas está teniendo un impacto en la economía.
“Es algo importante, pero no lo es todo”, aseguró el analista económico Joseph Politano, quien afirmó que, del crecimiento del 2,2% de la economía estadounidense en 2025, tan solo un 0,2% puede atribuirse a la IA. Por el contrario, las empresas de IA han demostrado no ser rentables a pesar de las enormes inversiones, OpenAI es considerada una de las que más capital ha quemado, con un gasto en infraestructura de IA que alcanzará los 600,000 millones de dólares para 2030 y de 1,4 billones para 2033. Todo ello mientras sus ingresos totales de 2025 fueron inferiores a los 20,000 millones de dólares.
La firma J.P. Morgan señaló en noviembre del año pasado que la IA necesitará generar más de 600,000 millones de dólares anuales en ingresos tan solo para obtener un retorno del 10 % sobre el enorme gasto en infraestructura e incluso algunos expertos temen que estas empresas provoquen una recesión si estalla la burbuja especulativa que se está generando actualmente.

No obstante, muchas de estas compañías consideran que esto vale completamente la pena, y uno de sus puntos principales de venta es que toda esta inversión en IA valdrá la pena en el futuro cercano. Sin embargo, por ahora su impacto económico es nulo y las ganancias de productividad se ha demostrado que son inexistentes, lo cual por ahora está haciendo que invertir dinero en IA sea el equivalente de echar dinero al fuego. .
Fuente
Jefe de OpenAI justifica el gasto energético de la IA comparándolo con la energía que consume una persona: “entrenar a un humano requiere 20 años de comida”→ Más del 80% de las empresas reconoce que la IA no está aumentando la productividad, a pesar de haber invertido millones de dólares en la tecnología→