Si bien la respuesta por parte de Riot se hizo esperar, tenemos un castigo ejemplar, poniendo un precedente a estos tipos de casos.

La decisión es la siguiente:
– Si bien ninguno de los equipos rompió la regla de propiedad sobre equipos hermanos, es innegable la unión familiar y lazos que unen a ambas organizaciones, por lo cual se presenta la necesidad de un castigo.
– Uno de los dos equipos debe ser vendido o donado antes del término de esta semana (15/01).
– Si la venta o la donación no es completada, o los oficiales del torneo no aprueban la transacción, uno de los dos equipos deberá abandonar su puesto.
– Todos los directivos de ambos equipos son baneados para representar sus equipos en cualquier evento oficial de Riot o en los estudios de CBLol y alguien más debe ser puesto en su lugar.
– Perderán cualquier derecho a dineros de premio en la primera parte de la temporada (El total) para la organización, los dineros destinados a los jugadores no presentaron castigos, ya que ellos no tomaron parte de este problema.
– Todos los derechos de imagen y royalties tendrán el mismo destino.
-Si alguno de los dos equipos no es vendido o donado y debe retirarse, los jugadores podrán ser tomados por nuevos equipos sin castigos hasta el 31/1.
– La regla de propiedad será revisada en base a este caso.
Se puede encontrar el detalle del comunicado en el sitio oficial de Riot BR.