Según un hilo en Reddit, el parche introdujo una nueva variante del código del ejecutable del videojuego para prevenir que sistemas como CheatEngine y trainers inhabiliten la funcionalidad de hacer trampas en el título, mientras tanto ponen una capa adicional de seguridad para los usuarios que piratearon este juego. Pero como ya es cuento repetido, los clientes que pagaron están siendo los más afectados con esto.
Reportes de pantallazos azules de la nada y no poder hacer correr el videojuego son una cosa, pero los usuarios han encontrado algo mucho más preocupante que hizo el parche. Para que esta nueva medida funcione, se crea un archivo con el nombre de Capcom.sys en Windows/system32 que va cambiando cada vez que el juego se ejecuta. Esta es la manera que la compañía encontró para lograr esto y no necesariamente catalogarlo como un DRM adicional. Esto significa que el juego está modificando los archivos internos del sistema, y hasta el propio Windows arroja una alerta sobre esto cuando se inicia.




Capcom mencionó que se encuentra trabajando en una solución para los jugadores que por ahora no pueden jugar, pero para los demás el panorama seguirá igual con respecto a la nueva “seguridad” del juego.
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