El proyecto de infraestructura de IA más ambicioso del mundo acaba de mostrar su primera grieta seria. OpenAI y Oracle cancelaron los planes para expandir su campus en Abilene, Texas, el corazón del proyecto Stargate, una iniciativa de $500,000 millones de dólares anunciada por Sam Altman y Donald Trump en la Casa Blanca a principios de 2025 con el objetivo de construir la infraestructura de IA más grande de Estados Unidos. Meses de negociaciones fallidas, fallas técnicas inesperadas y pronósticos que no dejaron de cambiar terminaron por hundir un acuerdo que habría convertido al campus en uno de los centros de datos más poderosos del planeta. Y mientras los socios originales se alejan del trato, Meta espera en la puerta lista para ocupar el espacio que quedó libre.

Demasiados gigavatios, demasiados problemas
Desde mediados de 2025, Oracle, Crusoe (el operador del campus) y OpenAI venían discutiendo la posibilidad de escalar la capacidad eléctrica del sitio de aproximadamente 1.2 GW a 2.0 GW, un salto colosal si se considera que un gigavatio equivale al output de un reactor nuclear. Las negociaciones, sin embargo, nunca encontraron terreno firme. Los términos de financiamiento resultaron demasiado complicados para cerrar, y las proyecciones de capacidad que OpenAI entregaba no dejaban de moverse, lo que hizo imposible estructurar un acuerdo sólido. A eso se sumó la resistencia de los habitantes de la zona, que veían con desconfianza la llegada de generadores de carbón o gas para alimentar una expansión de esa magnitud.
El campus existente, que se extiende sobre 1,000 acres en Abilene y ya tiene múltiples instalaciones operando, no está en riesgo. Lo que se canceló fue exclusivamente la expansión. Pero la cancelación no es el único problema que enfrenta el proyecto: a principios de este año, una tormenta invernal dañó parte de la infraestructura de enfriamiento líquido del campus, dejando varios edificios fuera de servicio durante días. Oracle y Crusoe aseguran que la cooperación entre ambas empresas sigue siendo sólida, pero los hechos cuentan una historia diferente.
NVIDIA mueve fichas para que Meta entre al tablero
Con la expansión cancelada y la capacidad adicional sin inquilino, Crusoe comenzó a buscar quién pudiera ocupar ese espacio. Ahí fue donde NVIDIA decidió intervenir. Según reportes, la compañía de Jensen Huang entregó un depósito de $150 millones de dólares a Crusoe y facilitó las conversaciones con Meta para atraerla como cliente, en parte con el objetivo de garantizar que el sitio siguiera desplegando hardware de NVIDIA en lugar de chips de AMD. Meta, que no forma parte del proyecto Stargate, no ha confirmado todavía si rentará la capacidad disponible, aunque las conversaciones están avanzadas.
La ironía del escenario es difícil de ignorar: el espacio que OpenAI no pudo sostener podría terminar en manos de Mark Zuckerberg, uno de sus rivales más directos en la carrera por la inteligencia artificial. Mientras tanto, la sociedad entre Oracle y OpenAI sigue vigente en términos generales. El acuerdo firmado el año pasado contempla el desarrollo de 4.5 GW de capacidad para OpenAI en distintas ubicaciones, incluyendo un nuevo proyecto cerca de Detroit. La expansión de Abilene era solo una pieza de ese rompecabezas, aunque una pieza que, por ahora, no encajó.

Claude Code borró 2,5 años de registros de un desarrollador en segundos, incluyendo todos sus respaldos por confiar demasiado en la IA→ La jefa de hardware de OpenAI renuncia por el acuerdo con el Pentágono: “son líneas que merecían más deliberación de la que tuvieron”→
