El sistema de peones, un punto culminante de la experiencia de Dragon's Dogma 2, permite a los jugadores invocar hasta dos compañeros adicionales, ya sean creaciones de Capcom o de la comunidad, permitiendo equipos de hasta cuatro jugadores junto al personaje principal y el peón propio. Estos peones, lejos de ser meras máquinas de combate, enriquecerán el juego con sus comentarios sobre el entorno y señalarán lugares secretos, proporcionando así una experiencia de juego más inmersiva y dinámica.

Una de las características más intrigantes es cómo los peones compartirán información con otros jugadores incluyendo las visitas a lugares que podrían considerarse inapropiados. Aunque mantendrán la privacidad durante las visitas a lugares privados, como los burdeles, estos astutos compañeros no dudarán en comentar sobre tales acontecimientos a otros jugadores, agregando una capa de profundidad al mundo a costa de la privacidad del jugador principal.
Los peones respetarán la intimidad del jugador y se quedarán fuera de estos cuando el protagonista decida visitar a alguna chica a cambio de un alto valor en oro, no evitarán recordar detalles sobre tales eventos en sus conversaciones con otros jugadores, lanzando comentarios de forma aleatoria como: “Las habitaciones privadas del Arisen al que sirvo tienen muchos visitantes, pero rara vez son los mismos”. Esto no solo añade una dimensión intrigante -y para algunos vergonzosa- al juego, sino que también enfatiza el papel dinámico y activo de los peones como personajes no jugadores como algo más que una herramienta de combate.

La capacidad de los peones para recordar y compartir experiencias pasadas, incluso las más íntimas, subraya la riqueza del sistema de compañeros en Dragon's Dogma 2. Este enfoque único en la interacción y la narrativa emergente promete ofrecer a los jugadores una experiencia verdaderamente memorable y envolvente en el mundo de fantasía del juego.
