Este lunes 23 de abril entró en rigor la "ley de ductos", la que desde esta semana finalmente esta en vigencia. Con esta nueva ley ya no se permitirá que edificios y condominios tengan exclusividad de compañías proveedoras de servicios de Internet, TV o teléfono, así como también pudiendo cambiarse cuando y con quien lo deseen.
Para las nuevas edificaciones aún en plena construcción, esto quiere decir que las empresas constructoras están obligadas a entregar suficiente visibilidad para que cualquier compañía de telecomunicaciones pueda prestar sus servicios en dicho lugar.
Para quienes ya viven en edificio, la ley establece que ya no hay opción de negar la llegada de otra compañía al edificio, y si un administrador o co-propietario indican que no se puede dejar ingresar a otra compañía por "exclusividad", eso es ilegal (esto se suma al acuerdo de buenas prácticas del SUBTEL y las empresas de telecomunicaciones firmado el 2015).
La única excepción para evitar la llegada de nuevas compañías es que si ello significa un riesgo para los servicios ya existentes.
Hay que dejar claro en que si bien esto ofrecerá más facilidades para un cambio o incorporación de compañía, no las garantiza al 100%. Una de las principales excusas para no ofrecer servicios es la "factibilidad técnica", la cual ahora tendrá que ser justificada con lujo de detalles.

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