Ejecutando despidos masivos y cerrando estudios clave al no cumplir los objetivos de 2025, Meta da por terminada su apuesta por el Metaverso tras una inversión fallida de 73.000 millones de dólares, lo que confirma el fracaso de la visión de Zuckerberg ante la falta de rentabilidad y aceptación.
Lo que comenzó en 2021 como la maniobra corporativa más audaz de la década, con el cambio de nombre de Facebook a Meta para señalar un nuevo horizonte digital, parece haber llegado a un abrupto y costoso final cinco años después. La compañía dirigida por Mark Zuckerberg, que invirtió la astronómica cifra de 73.000 millones de dólares en la construcción de su “Metaverso”, se enfrenta ahora a la dura realidad de un mercado que nunca terminó de despegar. Según informes recientes de medios especializados como TechCrunch y The New York Times, la tecnológica ha iniciado una ola masiva de despidos y recortes de inversión que sugieren que el gran sueño de realidad virtual ha sido archivado.
Es así como la promesa de convertir este entorno digital en el pilar central de la empresa se ha topado con un muro de indiferencia y costes insostenibles, marcando el fin de una era de gasto desenfrenado en Silicon Valley, resultando en el desmantelamiento de gran parte de su división de realidad virtual.

El desmantelamiento de Reality Labs y la purga de estudios
La magnitud del retroceso de Meta se hace evidente al examinar los detalles de su reestructuración interna. Según reportes de The New York Times, la división “Reality Labs”, encargada de materializar la visión de Zuckerberg, ha sufrido el despido de aproximadamente 1.500 empleados. Sin embargo, la sangría no se detiene en el hardware o la infraestructura; el impacto ha sido devastador para el ecosistema de contenidos que debía dar vida a este universo virtual.
La estrategia de contenidos de Meta ha sufrido un golpe letal con el cierre o reducción drástica de estudios de renombre que fueron adquiridos precisamente para dotar al Metaverso de experiencias atractivas. Se ha confirmado la salida de equipos en Armature Studio (creadores de la versión VR de Resident Evil 4), Twisted Pixel (Marvel’s Deadpool VR) y Sanzaru Games (Asgard’s Wrath).
Quizás el caso más emblemático de este repliegue es el de la aplicación de fitness Supernatural. Adquirida por Meta en 2023 por 400 millones de dólares, la plataforma dejará de producir nuevo contenido y pasará a un “modo de mantenimiento”, una señal inequívoca de abandono. Del mismo modo, el estudio Camouflaj, responsable del reciente Batman: Arkham Shadow, también se ha visto afectado por los recortes. Incluso la visión de Zuckerberg de trasladar la oficina al entorno virtual ha colapsado: el programa “Workrooms”, diseñado para integrar la realidad virtual en el mundo laboral, ha sido cancelado.
Este desenlace no es del todo inesperado para quienes seguían de cerca la narrativa corporativa de la empresa, ya que Tanto Mark Zuckerberg como Andrew Bosworth, director de tecnología (CTO) de Meta, habían trazado una línea roja en el calendario.

La fecha límite de una promesa incumplida
En declaraciones pasadas, la cúpula directiva estableció que 2025 sería el “año de la decisión”, siendo el momento de todo o nada. Bosworth admitió previamente que la división Reality Labs no había logrado impresionar en 2024 y que el año siguiente determinaría si el proyecto era un éxito rotundo o un fracaso absoluto que requeriría medidas drásticas.
Dicho esto, cabe destacar que la recepción pública del Metaverso fue tibia desde sus inicios, plagada de críticas que iban más allá de lo financiero. Cuando Zuckerberg presentó las primeras imágenes de su mundo virtual, la respuesta de la comunidad gamer y tecnológica osciló entre el escepticismo y la burla. Las comparaciones gráficas fueron crueles, equiparando la estética de un proyecto multimillonario con consolas de hace dos generaciones, como la PlayStation 3 o la Nintendo DS.

Y es que para el gran público, el Metaverso se percibió como un concepto vacío, una cáscara tecnológica sin alma ni contenido real que justificara su exorbitante precio. Hoy, ante el silencio oficial de Zuckerberg y la falta de un comunicado formal que explique el cambio de rumbo, los hechos hablan por sí solos, pensando que al final, los despidos masivos y el cese de inversiones confirman que el ultimátum de 2025 se ha cumplido, pero no con el resultado que Meta esperaba.
Creador de Fortnite se burla del fracaso del metaverso y llama a organizarle un “funeral en línea” de despedida→ Estudiantes de Japón podrán estudiar y graduarse de secundaria como personajes de anime en el Metaverso “ser tú mismo sin que tu apariencia te limite”→
