No fue hasta hace poco que se dio a conocer el documento de 300 páginas, esto gracias a Julia Reda, la única miembro del Partido Pirata en el parlamento de la UE. En julio pasado pidió que se tuviera acceso público al documento gracias al decreto de Libertad de Información, lo que fue otorgado y es posible ver por completo en este enlace.
Lo interesante de este documento, que mágicamente nunca se dio a conocer a la gente, es que el estudio no encontró pruebas concluyentes de que la piratería afecta las ventas finales de películas, música, videojuegos o libros, con la excepción de películas populares recién estrenadas.
Según el estudio, si bien un 72% de los adolescentes del continente y 51% de adultos reconoce haber descargado o stremeado ilegalmente contenidos, no existe evidencia estadística de que haya una relación entre piratería y reducción de ventas. De hecho entre los factores responsables se encuentra el precio, calidad y distribución de los contenidos. Por ejemplo, los encuestados consideran que los precios de los servicios, bienes o entradas de productos recién estrenados están por sobre un 80% de lo que están dispuestos a pagar. Posteriormente al bajar los precios están dispuestos a comprar.
Sumado a ello, la piratería ha significado algo positivo para libros y videojuegos, ya que la mayoría de los usuarios los descarga ilegalmente a modo de prueba, para ver si les agrada o si les corre adecuadamente (en el caso de juegos de PC), posteriormente pagando por el producto completo.
Si bien estos números y resultados solo corresponden a la Unión Europea y podría variar en otros mercados e industrias, muestra un panorama bastante amplio y no deja de ser un tiro por la culata para la Comisión Europea, quienes pretendían utilizar los resultados de este estudio como caballito de batalla para proteger los derechos de autor.
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