La campaña QuitGPT, que insta a la comunidad a cancelar sus membresías de pago para ChatGPT, ganó fuerza en días recientes y más de 700,000 personas ya se unieron a este movimiento. El grupo activista detrás de la iniciativa argumenta que la aplicación de IA es utilizada por ICE y que los dueños de OpenAI donaron más de $25 millones de dólares a grupos de Donald Trump.
ChatGPT es el chatbot impulsado por inteligencia artificial más popular del mercado, y los últimos datos revelan que ya cuenta con más de 800 millones de usuarios en todo el mundo. La mayoría de las personas que utilizan la aplicación lo hacen de forma gratuita, mientras que sólo un pequeño sector paga alguna suscripción de pago.
A pesar de lo anterior, el programa de OpenAI todavía se alza como el líder del sector de IA. Ante esto, un grupo de activista recapituló algunas de las controversias recientes de la compañía e intentó crear conciencia sobre el asunto para invitar a las personas a cancelar las suscripciones y buscar alternativas.
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La campaña QuitGPT reúne más de 700,000 firmas
Hace unos días se volvió viral el movimiento de boicot conocido como QuitGPT, que, como su nombre sugiere, insta a la comunidad a cancelar sus membresías de pago. “ChatGPT es el chatbot más grande del mundo, pero esa ventaja es frágil”, se lee en el sitio web oficial.
Además de pedir a las personas que dejen de pagar por una suscripción de pago, esta campaña recomienda eliminar la aplicación y buscar los programas de la competencia, como Gemini de Google y Claude de Anthropic. La mejor opción, según explica el grupo detrás de esta iniciativa, es dar el salto a alternativas de código abierto, como Confer, Alpine y Lumo.
Aunque este movimiento no tiene fines anti-IA, sí intenta crear conciencia sobre las implicaciones de la inteligencia artificial en la política y la forma en que se utiliza esta tecnología para afectar las vidas de la población. La iniciativa se volvió viral en Estados Unidos y otros países del mundo, y ya atrajo a muchos simpatizantes.

De acuerdo con el sitio web oficial de QuitGPT, más de 700,000 personas se comprometieron a abandonar ChatGPT y a “tomar medidas como parte del boictot”. El programa ganó fuerza en las últimas horas gracias a la intervención del actor y activista Mark Ruffalo, quien compartió la publicación en sus redes personales.
Por supuesto, 700,000 firmas es una cantidad ínfima en comparación con el número de individuos que usan la herramienta de IA en la escuela, el trabajo y otras actividades diarias. Aun así, la campaña se ha vuelto más grande y se espera que más simpatizantes se unan a la causa en las próximas semanas.
¿Por qué piden cancelar a ChatGPT?
La protesta ya abandonó las redes sociales y se convirtió en activismo organizado, aunque está en duda si tendrá algún impacto en el mercado tecnológico y el sector político. Precisamente, el grupo activista detrás de la campaña enlistó algunas de las razones por las que se opone al programa desarrollado por OpenAI.
En primer lugar, los creadores del movimiento QuitGPT argumentan que ICE, el servicio de inmigración y control de aduanas de Estados Unidos, utiliza esta herramientas de inteligencia artificial para sus procesos de contratación, lo que facilita que sus acciones en contra de los inmigrantes y los propios estadounidenses “queden impunes”.
Los partidarios de la campaña también remarcan que Greg Brockman, uno de los fundadores y actual presidente de OpenAI, donó $25 millones de dólares a MAGA Inc., una organización a favor de Donald Trump. En el mismo frente, destacan que Sam Altman, director ejecutivo de la compañía, entregó $1 millón de dólares al Fondo Inaugural del presidente estadounidense en 2025.

Las personas detrás de QuitGPT señalan que los creadores del chatbot ya gastaron $50 millones de dólares para evitar que los estados regulen la IA, lo que permitiría que Trump sea el único con la facultad de hacerlo. También se enumeran las preocupaciones que existen alrededor de las posibles implicaciones negativas de ChatGPT en la salud mental.
Del lado de los consumidores también existe descontento. Un gran sector de los usuarios se opone a la idea de que ChatGPT tenga publicidad. El director Sam Altman justificó esta decisión y alegó que incluir anuncios es una medida para garantizar que la aplicación permanezca disponible gratis para la mayor cantidad de personas.
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