Recordando al Game Boy Camera en sus 20 años

Dos décadas del lanzamiento del, para ese entonces, la cámara de uso casual más pequeña del mundo


Editorial: Gaming / Facebook / Twitter / Cobertura

Hace ya bastante tiempo atrás que entramos a una era en donde cualquier persona que tenga un dispositivo móvil puede sacar fotografías de cualquier tipo: la llegada de la fotografía digital de la mano con los teléfonos inteligentes descartó el uso de cámaras para el uso más casual y poco exigente y ahora en tu bolsillo está la posibilidad de sacar una selfie y subir su autoestima en unos pocos segundos.

Sin embargo hace dos décadas atrás la situación era completamente diferente: había que tener tu cámara fotográfica dedicada, usar rollos análogos y pagar un módico precio para revelar tus fotos de manera física en los años dorados de Kodak. Si bien este proceso todavía está vivo en la fotografía profesional donde muchos se rehúsan a abandonar sus cámaras antiguas (y con motivos de peso) estamos claros que la mayoría de las fotografías de uso personal en estos tiempos es mayoritariamente producto exclusivo del teléfono, lo que ha terminado transformando a la fotografía en algo prácticamente gratis y de uso diario.

Hace 20 años atrás tener una cámara digital, aunque se podía en su era inicial, era de un precio completamente prohibitivo para el usuario promedio. Tener la posibilidad de sacar fotos digitales y tener todo a mano de manera satisfactoria era algo que solamente estaba disponible para los bolsillos más profundos.

Es por eso que realmente nos parece curioso recordar que si existió alguien en los noventa que intentó entregar la fotografía digital de manera simple y moderadamente barata fue nada menos que Nintendo, con el lanzamiento de la Game Boy Camera que apareció en el mercado norteamericano el 1 de junio de 1998.

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La Game Boy Camera de cierta forma fue una respuesta a toda la locura que estaba viviendo el Game Boy en ese entonces: cuando ya estaba a punto de morir, el lanzamiento de Pokémon revivió la portátil y le dio un reseteo en el mercado, pareciendo un producto nuevo a pesar de los ocho años que tenía en ese momento. Debido a este fenómeno Game Boy recibió posteriormente un mar de nuevos juegos y, especialmente, accesorios que nadie se había imaginado en ese entonces, mucho menos para finales de los noventa. Si una cámara para el Game Boy les parece extraño es porque no han visto la máquina de coser.

A pesar de ser un proyecto liderado por Nintendo la Game Boy Camera no fue un producto que nació pensando día uno que iba a ser un suceso, sino más bien todo lo contrario: dentro de los tantos prototipos que realizaban en ese entonces, Nintendo creó la cámara pero rápidamente sintieron que no era atractiva. Tiempo después el proyecto fue movido a manos de Hirokazu Tanaka, quien era presidente de Creatures Inc. (famoso en ese momento por Pokémon) y que llevaba años de importancia en Nintendo como compositor de franquicias como Metroid. Fue gracias a este cambio de liderazgo que el proyecto realmente salió al mercado.

El ofrecimiento del Game Boy Camera era simple: traer una cámara que se agregaba en la ranura de cartuchos de la máquina, la que venía incluída con un software para sacar las fotos. El producto no podía ser mejor planeado desde la perspectiva del consumidor con bajo presupuesto: el Game Boy, que en ese entonces era una máquina accesible (al menos para el primer mundo) gozaba de un éxito tan grande que agregarle una cámara parecía algo natural. Con un simpático diseño (que a algunos les recuerda a HAL 9000 de 2001: Odisea al Espacio), al entrar al terreno del Game Boy caía como un producto para toda la familia, por lo que era fácil de usar tanto para niños como adultos.

Pero obviamente la magia tenía su costo: estamos hablando de 1998, faltaban varios meses para la salida del Game Boy Color y lo barato del asunto venía de la mano con una tecnología que a estas alturas podría parecer prehistórica. La Game Boy Camera corre en una resolución de 256×224 y solamente podía almacenar cuatro diferentes tonalidades de negro, además del evidente detalle que el propio Game Boy era una máquina con una pantalla monocroma. La cámara es bastante sensible a la luz, por lo que conseguir el contraste necesario no es nada fácil. El almacenamiento tampoco es lo que muchos quisieran, llegando a 25 fotos por cámara.

Al final del día, las fotos del Game Boy Camera eran más o menos así:

Fotos tomadas por David Friedman

Esto podría parecer ridículo en estos tiempos, pero para ese entonces era todo un logro tecnológico para el costo que ofrecía. A pesar de no vender millones de unidades, el Game Boy Camera traía por primera vez la fotografía digital al uso popular, la que no llegaría masivamente al mundo de los teléfonos hasta dos años después y a precios mucho mayores. En 1999 el aditamento entró al libro de Guiness por ser la cámara digital más pequeña del mundo, o al menos fuera del uso militar. Entre algunos de sus usos más conocidos está el del cantante canadiense Neil Young, quien usó la Game Boy Camera para la portada de uno de sus discos.

Y la cosa no solamente se quedaba ahí: la Game Boy Camera vino de la mano con el lanzamiento de la Game Boy Printer.

Tal como imaginan, Game Boy Printer es la impresora oficial de Nintendo compatible con la cámara, la cual como podrán imaginar transformaba tus fotos digitales a físicas gracias a la magia del papel térmico. Debido a que Nintendo vendía su papel "oficial" para la impresora muchas personas tienen la idea equivocada que el GB Printer es solamente compatible con este, pero en realidad funciona con cualquier cinta de papel térmico actual, por lo que usar una GB Printer en el año 2018 no es ninguna locura (para dar una idea a la gente de Chile, el papel que usa es exactamente el mismo que utilizan las máquinas de Redcompra).

Video de The 8-bit Guy explicando el uso de la cámara y la impresora

Si les parece raro que una portátil tenga impresora, la verdad es que han pasado cosas igual de locas en el pasado... como la impresora oficial de PlayStation 2.

Al final del día parece ser solo una anécdota del pasado, por lo que muchos se preguntarán: ¿valdrá la pena tener un GB Camera actualmente?.

La respuesta es no y sí: no porque obviamente las opciones actuales son infinitamente mejores, pero sí solo en el caso de apreciar un tema estético y, aunque suene dudoso para algunos, artístico. Hasta la fecha todavía existen personas que usan su GB Camera para sacar fotos y exhibirla como arte, donde incluso hay webs dedicadas al respecto, si es que alguien le interesa este tipo de curiosidades. De todas maneras sigue siendo una pieza de colección apetecida por los fanáticos más extremos de Nintendo, por lo que de seguro seguirán varias cámaras funcionando de acá a muchos, muchos años.

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