Según la información en Weibo, se trató de un operativo realizado en conjunto por la Policía de Jiangyin y Tencent (quienes publican el juego en dicho país), donde 120 personas fueron arrestadas y sus equipamiento de creación de trampas fue capturado y destruido.
Los tres líderes de las organizaciones capturadas se declararon culpables de los crímenes y podrían pasar hasta cinco años en la cárcel de acuerdo a lo que indica la ley criminal de China, o incluso podrían estar encerrados por más tiempo si consideran que sus actos fueron de mayor gravedad.
Recordemos que el mismo Brendan Greene manifestó la semana pasada que el 99% de los tramposos de PUBG provienen de China y se están tomando medidas al respecto. Con todo esto del arresto y el tiempo de prisión, Tencent está hablando muy en serio respecto a sus acciones.
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