El martes pasado una historia publicada a través de Facebook se convirtió en viral, después de que un locatario de la Galeria Comercial EuroCentro en Santiago de Chile compartiera la experiencia que vivió en su tienda de reparación y venta de videojuegos clásicos.
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Un día tocó a la puerta de su local una madre que buscando ayuda, encontró la reparación y mantención necesaria para una consola Super Nintendo con más de dos décadas de uso. Ésta, era destinada para Abraham Díaz, un joven oriundo de Curicó que es apasionado de los videojuegos.
Abraham tiene 27 años de edad y es no vidente. Desde los ochos años, en el año 2000 posee una de las clásicas consolas de Nintendo de la cual disfruta hasta el día de hoy, 19 años después, jugando a juegos de lucha.
En palabras de Robles, quien compartió la historia, asegura que específicamente su madre debió luchar bajo constantes críticas y discriminación en donde se acusaba que una persona sin visión no podía disfrutar de la pasión de los videojuegos.
No obstante, con el pasar de los años, Abraham demostró ser un ávido jugador y fanático por el género de las batallas que hoy, lo llevaron al reconocimiento mediático.

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