En una entrevista que dio recientemente al canal de YouTube Y Combinator, el creador de OpenClaw, Peter Steinberger, afirmó que la mayoría de las aplicaciones que existen a día de hoy desaparecerán próximamente. “El 80 % de las aplicaciones actuales desaparecerán por completo”, declaró Steinberger, quien asegura que la revolución de la IA no se desarrollará en la nube, sino directamente en el ordenador de los usuarios.
El programador es el responsable detrás de Open Claw, un agente de IA que se ejecuta de forma local en el ordenador del usuario. La mascota del proyecto es una langosta, y su repositorio en GitHub se volvió tan popular que consiguió acumular más de 160.000 estrellas en un tiempo récord.
A diferencia de las inteligencias artificiales que se basan en la nube como ChatGPT, que están limitadas a una pantalla de chat, OpenClaw da un paso más allá al tener la capacidad de poder controlar el ratón y el teclado, acceder al sistema de archivos e incluso usar APIs para realizar ajustes a otros dispositivos inteligentes como Sonos o Tesla.

Steinberger demostró su autonomía con el siguiente ejemplo: “Una vez envié un mensaje de voz a mi bot, pero mi ordenador no tenía instalado Whisper de OpenAI. En lugar de fallar, OpenClaw lo resolvió por sí solo. No descargó un modelo enorme porque sabía que sería demasiado lento. En su lugar, escribió su propio comando curl, llamó a la API de OpenAI, transcribió el audio y respondió, todo en nueve segundos, sin ningún guion preescrito por un humano”.
Para él, eso es lo que hace que OpenClaw destaque sobre otras inteligencias artificiales. “Otras IAs están atrapadas en la nube, limitadas en lo que pueden hacer. Si ejecutas un agente en tu ordenador, puede hacer cualquier cosa que tú puedas hacer”.
Steinberger piensa que los agentes de IA como OpenClaw volverán obsoletas a las apps
El programador asegura que quiere con OpenClaw desafiar a Silicon Valley, la cual promueve una IA centralizada en la nube y quiere que los datos personales de los usuarios estén almacenados en sus servidores. “Si yo dirigiera una empresa de chat, intentaría encerrar tus recuerdos en mi silo de datos. Pero con OpenClaw, tu memoria no es más que un conjunto de archivos Markdown almacenados en tu ordenador”.
Este enfoque no se trata solo de devolverles el control a los usuarios, sino también de ofrecer una experiencia más personalizada que respete tu privacidad. Incluso, creo un archivo llamado soul.md, el cual define la personalidad y los valores de la IA e impide que los usuarios que la utilicen intenten “corromperla”.

Por esta filosofía, Steinberger cree fielmente que los agentes de IA volverán obsoletas a las aplicaciones en el futuro. “La mayoría de las apps solo gestionan datos, ¿por qué necesito una app para registrar mis comidas? Mi agente ya sabe lo que comí, mediante chat o fotos. También conoce mis objetivos y, si como comida basura, ajusta automáticamente mi plan de entrenamiento. No necesito una interfaz especial para introducir datos: necesito un agente que me ayude a alcanzar mis metas”.
Según él, pasaremos de aplicaciones estáticas que obligan a los usuarios a introducir datos a agentes de IA que pueden coordinar tareas entre sistemas. “En el futuro, solo sobrevivirán las aplicaciones con sensores únicos o conexiones especiales a hardware. Esos simples frontends de bases de datos no tendrán valor cuando los agentes puedan leer y escribir datos directamente, o incluso negociar con otros agentes”, sentenció. Solo queda por ver si esto se termina cumpliendo tarde o temprano.