Graves acusaciones de ataques sexuales han salido a la luz en la escena competitiva de CS:GO, las cuales ya se han tildado de escandalosas en redes sociales. Pero a diferencia de otras polémicas anteriores donde los acusados han sido hombres, esta vez las protagonistas de los posibles hechos de acoso, son un par de jugadoras pertenecientes al equipo femenino de Astralis.
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Se trata de la pro player de CS:GO Kaia “KiKi” Holmen, quien ha indicado que su ex compañera de equipo Selin “Spike” Sinem Alak la atacó sexualmente en mayo pasado, mientras KiKi aún se encontraba en la escuadra y compartían habitación durante un bootcamp llevado a cabo en Polonia.

Según la acusación, todo sucedió luego de que durante una jornada donde compartieron algunos tragos junto al resto del equipo, se fueron a dormir a la habitación que compartían. Fue ahí donde supuestamente Spike comenzó a acosar a la jugadora, tocándola “en todas partes”, haciendo que terminara gritándole que se detuviera ya que “no estaba bien y no quería”.
“Finalmente, cedí porque solo quería dormir, así que le di un beso para que se detuviera. Luego comenzó a tocarme y a frotar su pierna entre las mías. La detuve y le dije que no quería hacer esto. No estaba interesada en tener sexo con ella.”, indicó la jugadora.

Pero además KiKi acusa que participantes de su ex equipo han sido encubridoras ya que al otro día les contó lo sucedido y que solo la han tratado de mentirosa, defendiendo a Spike. También comentó que hizo la denuncia ante la organización de Astralis, pero que “no sabe qué hicieron con la información”.

Un hecho que la jugadora ha tildado como “peor noche en mucho tiempo” y que ha querido hacer público para que otras mujeres no pasen por lo mismo que le tocó vivir.
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