Un artículo reciente de Bloomberg profundiza en los efectos catastróficos de la actual crisis de memoria, impulsada desde hace meses por el auge de la inteligencia artificial. Los análisis destacan que los contratos de unidades DRAM subieron de precio en cuestión de un mes porque los centros de datos y la infraestructura de IA acaparan gran parte del suministro de memoria, lo que deja desamparados al resto de mercados.
La industria tecnológica vive momentos tensos por culpa de la IA. Si bien estas herramientas generativas prometen ser una revolución, actualmente sólo han traído malas noticias para los bolsillos de los consumidores finales, es decir, nosotros. La situación empeorará, y los pronósticos advierten que habrá más aumentos de precio y escasez.
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La crisis de memoria golpea a toda la industria tecnológica
Los expertos del medio Bloomberg publicaron un artículo en el que abordan la crisis de memoria que ha golpeado al mercado de consumo desde hace meses. El estudio revela que los centros de datos y la infraestructura dedicada a la inteligencia artificial consume tanta memoria que provoca el colapso del resto de mercados tecnológicos.
El informe señala que las grandes corporaciones, especialmente las que se especializan en el desarrollo de la inteligencia artificial, atraen gran parte del suministro actual de unidades DRAM y de memorias de alto ancho de banda (HBM). Estos artículos son vitales para administrar y mantener los servidores de IA.
Debido a que gran parte del suministro se dirige al mercado de la inteligencia artificial, las compañías que están fuera de ese negocio enfrentan dificultades para encontrar chips para fabricar sus productos. Esto provocó escasez y que los pocos artículos que se producen sean notablemente más caros.

“La escasez de chips de memoria empieza a afectar las ganancias, descarrillar los planes corporativos e inflar los precios de todo: desde computadoras portátiles y teléfonos inteligentes hasta automóviles y centros de datos, y la crisis sólo va a empeorar”, advierten desde Bloomberg.
Actualmente, proveedores como Samsung y Micron enfrentan dificultades para garantizar el suministro. A la falta de recursos, las corporaciones y entidades que dependen de las memorias DRAM para la fabricación de sus productos se ven en la necesidad de igualar el aumento de los contratos de memoria o reducir el inventario.
Esta última medida tiene un impacto directo en el valor de las acciones, por lo que la mayoría de los fabricantes optan por aplicar aumentos de precio que, al final del día, impactan tanto a los establecimientos como a los consumidores finales.
Habrá más aumentos de precio en el futuro
Debido a la alta demanda, los principales fabricantes del sector se vieron en la necesidad de aplicar aumentos de precio. Según el reporte, algunos costos de contratos para DRAM experimentaron un aumento de 75% de diciembre de 2025 a enero de 2026, a la par que los vendedores todavía analizan la posibilidad de efectuar más cambios.
La firma de análisis TrendForce predice que la demanda por unidades HBM verá un aumento interanual de 70%, mientras que ese tipo de memorias de alto ancho de banda acapararán alrededor de 23% de la producción total de obleas para DRAM; es un aumento considerable al tener en cuenta que, en 2025, sólo tomaba 19%.
Esta situación significa que habrá menos memorias DRAM que se destinarán a los teléfonos inteligentes, los automóviles, las consolas de videojuegos y, por supuesto, las PC gamer.

Las unidades HBM son, en términos simples, muchos chips de DRAM apilados en 8 o 12 capas que están cableadas para alcanzar un rendimiento muy alto. Un acelerador puede necesitar hasta 192 GB en un centro de NVIDIA Blackwell, mientras que un sistema NVL72 requeriría hasta 13.4 TB. Con esto sobre la mesa, se pronostica que este tipo de infraestructuras acaparen gran parte del mercado.
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