Si hay algo que se ha mantenido como principal crítica a la nueva Steam Machine de Valve es que es bastante cara, ya que sus precios empiezan en más de mil dólares para el modelo básico y suben a más de mil trescientos para el que tiene más espacio. Esto ha hecho que mucha gente vuelva a mirar con mucho interés a la AMD BC-250, la cual es una placa muy rara que antes se usaba para minar dinero digital y que ahora se puede convertir en una pequeña computadora con el sistema Linux para jugar, por unos doscientos cincuenta dólares en total.
Un proyecto fascinante donde los usuarios están tomando estas placas de minería que fueron desechadas, pero que tienen adentro la misma tecnología poderosa que una consola de juegos moderna para construir una computadora sumamente barata y capaz de correr juegos actuales con muy buena calidad de imagen, aprovechando un truco del sistema para liberar todo su poder oculto y así obtener un gran rendimiento por poco dinero
De la minería de dinero digital a una verdadera máquina de juegos
Antes de todo, cabe recordar que las piezas no son nuevas y ya se conocen desde hace un par de años, pero que hace muy poco tuvieron mejoras importantes que las hacen mucho más atractivas para todos. Antes estas placas se podían comprar por apenas cien dólares pero han subido de precio al hacerse famosas en internet para armar equipos de juego caseros, por lo que se considera que gastar alrededor de doscientos cincuenta dólares por todo el conjunto que incluye la caja y los ventiladores es un trato muy bueno para tener una máquina secundaria para jugar, aunque los expertos recomiendan no pagar más de trescientos dólares por todo esto.

Esta placa no es simplemente una tarjeta de video normal como las que compramos en las tiendas sino que es una computadora completa en una sola pieza que se fabricó utilizando partes principales de consola que no lograron pasar las pruebas más estrictas de la fábrica, combinando en un solo lugar un procesador central de seis núcleos de trabajo con mucha memoria rápida que ya viene pegada de fábrica y un procesador de gráficos que normalmente viene bloqueado para trabajar solo con veinticuatro unidades de fuerza.
La pieza original de la consola tiene físicamente cuarenta unidades de trabajo gráfico pero la empresa solo le permite usar treinta y seis para funcionar de forma segura, y resulta que algunas de estas placas baratas tienen sus daños de fábrica concentrados únicamente en la parte del procesador normal dejando casi nuevas sus partes gráficas, lo que permite que usando un código especial de computadora se puedan engañar a los bloqueos de seguridad y así dejar listas para usar las cuarenta unidades gráficas completas sin tener que hacer modificaciones demasiado difíciles en el corazón del sistema.
Aunque por otro lado, siempre hay que tener cuidado porque no todas las placas que se compren por internet van a lograr prender y usar todo ese poder al máximo sin apagarse. Debemos tener en cuenta que este truco para liberar toda la potencia extra no es un arreglo para siempre porque el programa se tiene que arrancar cada vez que se prende la computadora para activar la fuerza gráfica durante ese rato específico, y aunque la gente con más experiencia puede arreglar el sistema para que este paso ocurra de forma automática al encender la máquina, el cerebro del equipo siempre volverá a su estado débil y bloqueado si no se le aplica este código salvador.
Rendimiento real y los desafíos de armar todo a mano
Cuando se hacen pruebas exigentes con toda la potencia liberada se nota de inmediato que la máquina es ideal para jugar a un tamaño de pantalla normal de 1080p y a una velocidad fluida de sesenta imágenes por segundo, logrando correr juegos muy pesados e importantes con algunos pequeños ajustes en los detalles del paisaje, pero el problema principal es que su procesador central de solo seis núcleos frena un poco a la máquina en momentos de mucha acción.
Esto no le deja alcanzar velocidades de pantalla más rápidas de forma estable, sumado al grave hecho de que el equipo entero se calienta muchísimo llegando casi a los noventa grados de temperatura cuando trabaja duro a pesar de que la gente le pone sistemas de ventilación gigantes creados por ellos mismos. Lograr que todo esto funcione bien nos entrega algo muy parecido a una computadora armada con partes de consola pero sin tener que sufrir con las reglas molestas o los bloqueos de tienda que vienen en las máquinas oficiales, dejando que cualquier persona instale sus juegos normales y aplicaciones de trabajo sin tener que comprar más memoria porque ya la trae puesta de fábrica.
De todas formas, hay que tener la mente clara en que esto no es un proceso para personas que recién empiezan porque estas placas se diseñaron para estar amontonadas en grandes galpones de minería sin cajas ni protecciones bonitas, lo que significa que el comprador tiene que inventar cómo ponerle ventiladores potentes, conectarle una fuente de energía externa, armar una caja de plástico a la medida y luchar con los pocos enchufes de pantalla que tiene disponibles.

Al final, es una máquina casera que no reemplaza de manera directa a las computadoras listas para usar que venden las grandes marcas de tiendas de juegos, porque esas vienen preparadas para encenderse y no dar dolores de cabeza, pero es una excelente opción muy barata para quienes disfrutan armando cosas.
Puedes ver un video donde explican todo el proceso detallado (en inglés) a continuación.
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