Hablando en un programa de YouTube con el presentador de podcasts David Senra, Sam Altman, el jefe de la empresa OpenAI que creó ChatGPT, le echó la culpa de que no todos los usuarios de Internet usen chats de IA a la terquedad de las personas, y a que nos cuesta mucho dejar nuestras viejas costumbres, señalando con total honestidad que “Todos hemos sido demasiado ambiciosos” al calcular los tiempos en los que la gente adoptaría estas nuevas herramientas en su vida diaria.
Y dempas, el líder de la empresa de inteligencia artificial más famosa del mundo se ha dado cuenta y ha confesado públicamente que se equivocó por completo al pensar que todos íbamos a cambiar nuestra forma de trabajar, de vivir y de usar la tecnología de un día para otro, ya que se le olvidó que a los seres humanos nos gusta la rutina y preferimos seguir haciendo las cosas de la manera que ya conocemos en lugar de saltar a lo desconocido, lo que está provocando que toda esta prometida revolución digital sea un proceso muchísimo más lento de lo que él y otros genios juraban en un principio, dándole así a la sociedad un muy necesario respiro para adaptarse a las máquinas sin tanta presión ni miedos.
El miedo a lo nuevo y los errores al vender la tecnología
Durante la conversación, Altman se sinceró sobre sus expectativas fallidas al decir que “Creo que me equivoqué en algunas cosas”, explicando con más detalle que “Una de ellas es simplemente [el hecho de que] la economía tiene muchísima inercia. La gente sigue haciendo las mismas cosas… siguen comprando a la misma empresa, siguen queriendo usar sus herramientas de la misma manera. Creo que eso en realidad es positivo en muchos sentidos, y va a hacer que esta gran transición que tenemos por delante sea más suave y lenta, y estoy agradecido por ello. Pero creo que significa que todos hemos sido demasiado ambiciosos con los plazos.”
Para dar un ejemplo muy claro de cómo las viejas costumbres tardan en morir, en el programa recordaron cómo la gente seguía alquilando películas físicas en las tiendas de Blockbuster incluso cuando Netflix ya ofrecía un servicio mucho mejor entregando los discos a domicilio, a lo que Altman estuvo totalmente de acuerdo al notar que “la gente sigue usando sus herramientas de la misma manera” en la que lo hacían antes, confesando también su error de cálculo.

Alineado a lo anterior, dijo que “Pensé que cuando llegáramos a [ChatGPT]-4, que fue en 2023, pensé que muy poco después habría mucho más cambio drástico, con el negocio del software en juego de inmediato. Me equivoqué en algunas cosas, una de ellas, en cuanto a la velocidad… la economía simplemente tiene muchísima inercia. La gente sigue haciendo las mismas cosas que hace, siguen comprando a la misma empresa, siguen queriendo usar sus herramientas de la misma manera…”, lo cual nos lleva a un gran y extenso resumen de toda esta situación, donde podemos decir de forma muy clara que
A pesar de tratar de verle el lado amable al miedo, el propio líder de la empresa reconoció que ellos mismos tienen gran parte de la culpa por hacer que la tecnología parezca aterradora, ya que la industria se la ha pasado advirtiendo sobre el fin de la humanidad y la pérdida masiva de empleos sin tomarse el tiempo de explicar para qué sirve realmente todo esto de forma positiva y cómo se pueden evitar los verdaderos problemas
Algo admitió sin rodeos diciendo que “Mucha de la gente que está construyendo inteligencia artificial ha estado diciendo que hay un 25% de probabilidades de que destruyamos el mundo…”, lo cual es un mensaje completamente desastroso si lo que buscan es que la gente confíe en ellos y use sus inventos en su día a día.
La falta de mensajes claros y el verdadero futuro que la gente quiere
Altman cree que tratar de calmar a las personas prometiéndoles cosas como que van a recibir dinero gratis del gobierno sin trabajar o diciéndoles que el trabajo ya no será una obligación es un error gigantesco que demuestra que su industria no entiende lo que la gente realmente valora, ya que la gran mayoría de nosotros queremos mantener nuestra independencia, nuestra libertad personal y el derecho a tener voz y voto en nuestro propio futuro.
Incluso, él mismo llegó a llamar “antihumano” a ese oscuro mensaje de ventas que sugiere que unas pocas empresas poderosas controlarán toda la inteligencia artificial a cambio de darnos seguridad y cosas materiales gratis. En lugar de ese futuro triste, él cree firmemente que la única forma en la que el mundo aceptará de forma masiva esta tecnología será si se usa para darle más poder a las personas comunes y corrientes, haciendo que sea muchísimo más fácil crear negocios propios y desatando lo que él predice que será el mayor crecimiento de pequeñas empresas en toda la historia humana.

De todas formas y para cerrar, muchos dudan de esta visión tan optimista ya que las encuestas muestran que la gente simplemente no confía en que los directores de las grandes empresas vayan a actuar de forma responsable, por lo que resulta muy difícil que les crean estas nuevas promesas. Todo esto demostrando con, por ejemplo, sus recientes ideas polémicas sobre que el trabajo no será más corto o que la universidad es muy larga, que la industria tecnológica aún no sabe cómo conectar de verdad con las necesidades de la gente normal que solo quiere vivir en paz.
Puedes ver la entrevista (en inglés) en el video que les dejamos a continuación.
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