Reality is Broken: un libro que expone los beneficios de los videojuegos

Una hora de práctica diaria podría ser la llave del éxito en la vida

Reality is Broken: un libro que expone los beneficios de los videojuegos

Una hora de práctica diaria podría ser la llave del éxito en la vida

Actualmente más de 500 millones de personas juegan en línea por lo menos una hora al día. De acuerdo con un estudio científico, 97% de hombres y 94% de mujeres menores de 18 años juegan con regularidad. Una persona promedio acumula cerca de 10,000 horas de juego al llegar a los 21 años de edad, lo cual es comparable con el tiempo que pasan en la secundaria y la preparatoria, si mantienen una asistencia inmaculada. Un total de cinco millones de jugadores estadounidenses pasan más de 40 horas a la semana jugando videojuegos, ¡la misma cantidad de horas que requiere un trabajo de tiempo completo!

Jugar es nuestra vida, es la razón por la que estás dentro de la página y por la cual mucha gente critica tu actividad favorita. ¿Cuántas veces has escuchado que te vas a quedar ciego o que tu cerebro se va a deshacer si continúas jugando? Pues ahora podrás tener argumentos en contra de esas aseveraciones, ya que Jane McGonigal, diseñadora de juegos y autora del libro Reality is Broken, decidió investigar qué tan ciertas son estas ideas y cuáles beneficios pueden obtenerse al practicar nuestro amado pasatiempo.

En su libro, McGonigal expone que la razón por la cual cada vez más personas se vuelcan hacia los videojuegos es a que logran, con mayor eficacia, desatar emociones positivas poderosas, y con esto se refiere a la curiosidad, el optimismo y el orgullo, así como al deseo de unir fuerzas con otros individuos para conseguir un logro extraordinario. Además, los juegos son una manera particularmente efectiva de vinculación con amigos y familiares, lo que fortalece los nexos sociales, tanto en la vida real como en la red, de una manera en la que ninguna otra interacción social puede lograr. Esto msignifica que en los videojuegos encontramos cosas que la vida real no nos da, o por lo menos no en la misma medida. Entre otros resultados estadísticos, la autora utiliza los que a continuación te mostramos para sustentar su investigación:

    Los niños que juegan sólo 30 minutos un título como Super Mario Sunshine, donde es necesario erradicar la contaminación y el graffiti en una isla, son más propensos a ayudar a sus amigos, familiares y vecinos en la vida real; en todo caso, así sucedió con los pequeños que durante una semana completa interactuaron con el título y participaron en el estudio.
    Personas de todas las edades que utilizan juegos musicales como Rock Band y Guitar Hero reportaron pasar más tiempo practicando y aprendiendo a tocar instrumentos reales, que antes de jugar esos títulos.
    Jugar sólo 90 segundos de World of Warcraft, donde controlas un poderoso avatar, puede aumentar la confianza en estudiantes universitarios. Estos individuos se sintieron con más posibilidades de tener éxito al presentar un examen en la escuela o al interactuar socialmente en el mundo real.

Sabemos que todo exceso es nocivo, y McGonigal también habla de ellos. Los resultados muestran que los efectos positivos se obtienen al dedicar no más de 21 horas a la semana a los videojuegos; los problemas empiezan cuando se rebasa esta barrera. La autora declaró que estudios realizados por investigadores universitarios y el Equipo de Evaluación de Salud Mental del Ejército de los Estados Unidos, revelaron que al llegar a las 28 horas semanales de juego, el usuario comienza a distraerse de la vida real, sufriendo consecuencias como depresión y ansiedad social. En resumen, la recomendación es jugar una hora al día, así tendrás disposición para superar retos difíciles y fortalecerás las relaciones con tus seres queridos. Si deseas más información sobre el libro, puedes visitar su página oficial.

Comentarios

  • Facebook

  • Tarreo (60)

 
 
  • Mejores

  • Nuevos

    Advertising