El hardware con DDR3 resurge en 2026 como una opción económica capaz de mover juegos modernos a 60 fps, según el análisis de Alaina Yee, y aunque presenta tirones ocasionales, se consolida como la vía de escape ideal para jugadores con presupuestos muy ajustados.
En un mercado tecnológico que suele obsesionarse con la última generación de componentes y velocidades de transferencia vertiginosas, surge una tendencia que desafía la lógica del consumo, la cual es el retorno a lo antiguo. Mientras que muchos todavía intentan exprimir la plataforma AM4 con memorias DDR4, un sector del coleccionismo y del montaje “hazlo tú mismo” (DIY) ha decidido retroceder aún más en el tiempo y basándose en las recientes reflexiones de Alaina Yee, editora sénior de PCWorld, queda claro que la memoria DDR3 no solo se niega a morir.
Y es que revisando lo que pasa en el mundo actualmente, recalca que este tipo de RAM se está convirtiendo en la respuesta para quienes buscan jugar con presupuestos extremadamente ajustados, la cual sigue demostrando una sorprendente capacidad para ejecutar títulos Triple A modernos a 60 fps, ofreciendo una “vía de escape” viable ante la carestía de los componentes actuales.
Más noticias de PC
El renacimiento del “Devil’s Canyon” en la era moderna
La idea de que una computadora de 2014 pueda enfrentarse a los gigantes gráficos de 2026 parece, a primera vista, una excentricidad o una curiosidad de nicho. Sin embargo, los datos cuentan una historia distinta y tal como destaca Yee en su análisis para The Full Nerd, el YouTuber RandomGaminginHD decidió poner a prueba el veterano procesador Intel Core i7-4790K (conocido por su arquitectura Devil’s Canyon) en el panorama actual de los videojuegos.
Acompañado por una RTX 2060 Super y 32 GB de RAM DDR3-1866, este sistema logró lo impensable, al mantener promedios de 60 cuadros por segundo en títulos de alta exigencia como Cyberpunk 2077. Pero la lista no se detiene ahí. El procesador insignia de Intel de hace doce años aún se defiende con dignidad en juegos como Baldur’s Gate 3, Counter-Strike 2, Red Dead Redemption 2 e incluso el reciente Kingdom Come Deliverance 2.
Para lograr estos resultados, el truco reside en una combinación de ajustes en calidad media y alta, demostrando que, con la configuración adecuada, el hardware “obsoleto” todavía tiene fuego en sus entrañas. No obstante, Alaina Yee advierte que este viaje al pasado no está exento de baches, ya que aunque las cifras de FPS promedio son alentadoras, la experiencia de juego real se define por la estabilidad, y es aquí donde la arquitectura antigua muestra sus limitaciones.

Al analizar los “mínimos del 1%” y “mínimos del 0.1%”,indicadores clave que miden los tirones o caídas repentinas de fluidez, el panorama se vuelve más complejo. Un ejemplo claro es Fortnite, donde mientras que el sistema puede reportar un promedio fluido de 115.2 fps, los mínimos caen drásticamente hasta los 20.1 fps. Este fenómeno, conocido como stuttering, puede arruinar la experiencia competitiva. Yee señala que, antes de recomendar estas configuraciones de “corte profundo” a amigos o familiares, es vital experimentar de primera mano esa inconsistencia, pero aún así, para un jugador con presupuesto cero que busca rescatar una vieja máquina del armario, la posibilidad de jugar a estos niveles de rendimiento es un compromiso que muchos están dispuestos a aceptar.
Héroes del DIY en tiempos de austeridad tecnológica
La relevancia de este hallazgo va más allá de un simple experimento técnico; es una herramienta social en la comunidad de entusiastas y Yee subraya que, en un momento donde muchos padres buscan introducir a sus hijos en el mundo del PC gaming sin realizar inversiones prohibitivas, saber exactamente qué juegos funcionan en hardware antiguo es invaluable.
Los creadores de contenido y entusiastas que se dedican a probar estas configuraciones son, según la editora de PCWorld, los “héroes del DIY” del futuro cercano. Su trabajo permite saber qué ajustes sacrificar para reducir la inestabilidad y cómo aprovechar los catálogos de juegos de la última década, que siguen siendo excelentes.

Al final, esta tendencia no es solo una curiosidad nostálgica, sino un plan de contingencia, pensando que el PC principal falla o los precios se vuelven inalcanzables, saber que una vieja placa con DDR3 puede mantenernos en la partida es, cuanto menos, un alivio reconfortante.
Y si te interesa ver por ti mismo los resultados, revisa el video de RandomGaminginHD (en inglés) a continuación:
CPUs AMD Zen 3 AM4 suben más de 70% su precio por alta demanda: usuarios las prefieren porque usan DDR4 en vez de DDR5 más costosa→ NVIDIA pone fin al “Precio de venta sugerido”: los precios de las GPU subirán de forma masiva entre un 40% y 50%→
