Actualización de Windows 11 de enero de 2026 provoca pantallas negras, fallos en Outlook, y parches de emergencia para solucionar la crisis

Actualización de Windows 11 de enero de 2026 provoca pantallas negras, fallos en Outlook, y parches de emergencia para solucionar la crisis

Creando molestia en la comunidad, la actualización de enero de 2026 para Windows 11 provocó fallos críticos como pantallas negras y bloqueos en Outlook y Azure, afectando tanto a usuarios domésticos como empresariales, por lo que Microsoft respondió lanzando parches de emergencia manuales para solucionar la crisis y restaurar la estabilidad de los sistemas afectados. […]

Por Víctor Méndez el 19/01/2026

Creando molestia en la comunidad, la actualización de enero de 2026 para Windows 11 provocó fallos críticos como pantallas negras y bloqueos en Outlook y Azure, afectando tanto a usuarios domésticos como empresariales, por lo que Microsoft respondió lanzando parches de emergencia manuales para solucionar la crisis y restaurar la estabilidad de los sistemas afectados.

Lo que debía ser un procedimiento rutinario de mantenimiento digital se ha transformado en una pesadilla técnica para millones de usuarios de Microsoft. El primer “Patch Tuesday” del año, lanzado el pasado 13 de enero bajo la nomenclatura KB5074109, tenía como objetivo blindar los sistemas con cerca de un centenar de correcciones de seguridad, incluyendo la mitigación de tres vulnerabilidades de “día cero” y ajustes para las Unidades de Procesamiento Neuronal (NPU). 

Sin embargo, el despliegue para las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11 ha resultado ser defectuoso, provocando una cascada de errores que van desde inestabilidad gráfica en ordenadores domésticos hasta la parálisis operativa en entornos empresariales. Microsoft ha respondido lanzando parches de emergencia fuera de banda para contener la crisis en el sector corporativo.

Más noticias de PC

Un despliegue visualmente accidentado con pantallas negras y anomalías gráficas

El primer indicio de que algo no marchaba bien con la actualización KB5074109 surgió poco después de su instalación en equipos de consumo, ya que los foros de soporte y redes sociales comenzaron a llenarse de reportes describiendo un fenómeno inquietante, con episodios repentinos de “pantalla negra”. Según los testimonios recopilados, el escritorio se congela y oscurece por completo durante uno o dos segundos antes de recuperar la normalidad y lo preocupante de esta anomalía técnica es que no discrimina hardware; afecta tanto a usuarios con tarjetas gráficas NVIDIA como a aquellos con arquitecturas AMD, lo que sugiere un conflicto mayor en el gestor de ventanas del sistema operativo y no en los controladores específicos de los fabricantes.

Además de los parpadeos, un número significativo de usuarios reportó que sus fondos de escritorio habían desaparecido tras el reinicio obligatorio, siendo reemplazados por un fondo negro sólido. Si bien este fallo es estético y no compromete la integridad de los datos, ha obligado a los usuarios a navegar por los menús de personalización para reactivar manualmente sus configuraciones de “Windows Spotlight” o volver a seleccionar sus imágenes preferidas.

Ante la ausencia de una solución oficial inmediata para los problemas gráficos, la comunidad técnica ha descubierto soluciones temporales. Algunos usuarios han logrado estabilizar sus sistemas ajustando la configuración de sus monitores, alternando la versión de DisplayPort de 1.4 a 1.2 y revirtiendo el cambio posteriormente. No obstante, esta es una medida de “bricolaje digital” que subraya la falta de pulcritud en el control de calidad de esta actualización.

Mientras los usuarios domésticos luchan con sus monitores, el entorno de productividad ofimática enfrenta un obstáculo aún más frustrante. Los usuarios de Outlook Classic, específicamente aquellos que gestionan cuentas de correo bajo el protocolo POP, se han topado con un error que inutiliza la aplicación. Tras cerrar el programa, el sistema es incapaz de volver a abrirlo. Al hacer clic en el icono, no ocurre nada o aparece un mensaje de error indicando que la aplicación ya está en ejecución.

La investigación técnica revela que la actualización KB5074109 provoca que el proceso outlook.exe no se cierre correctamente, quedando activo en segundo plano como un “proceso fantasma”. Esto bloquea cualquier intento de iniciar una nueva sesión de la interfaz gráfica. Hasta el momento, Microsoft ha confirmado la existencia del error, pero no ha desplegado un parche automático para corregirlo dentro de la misma actualización. La única vía de escape para los afectados es abrir el Administrador de Tareas, localizar manualmente el proceso de Outlook y forzar su finalización (“Matar el proceso”). Esta solución, tediosa y poco intuitiva para el usuario promedio, debe repetirse cada vez que se cierra la aplicación, lo que ha generado un descontento considerable en el sector profesional que depende de esta herramienta para su comunicación diaria.

Crisis corporativa y respuesta de emergencia

Si bien los problemas anteriores resultan molestos, el impacto más severo se registró en la infraestructura crítica de las empresas. La actualización rompió la funcionalidad de Azure Virtual Desktop y Windows 365, herramientas vitales para el trabajo remoto y la virtualización. Los administradores de sistemas reportaron fallos masivos de autenticación al intentar establecer conexiones, encontrándose con el código de error 0x80080005. El parche alteró el flujo de solicitud de credenciales, impidiendo el acceso a los escritorios virtuales y deteniendo la operatividad de numerosas organizaciones.

Dada la gravedad de la situación, Microsoft actuó con celeridad inusual. El gigante tecnológico implementó inicialmente un Known Issue Rollback (KIR), una medida remota que deshabilita la función problemática sin necesidad de que el usuario intervenga. Sin embargo, para una solución definitiva, la compañía se vio obligada a lanzar actualizaciones de emergencia fuera de banda (OOB) el pasado 17 de enero, rompiendo su ciclo habitual de actualizaciones.

Los parches de rescate han sido designados como:

  •     KB5077744: Para Windows 11 versiones 24H2 y 25H2.
  •     KB5077797: Para la versión anterior 23H2.

Es crucial destacar que estas actualizaciones no se instalan automáticamente a través de Windows Update en la mayoría de los casos. Los administradores de TI deben descargarlas manualmente desde el Catálogo de Microsoft Update para implementarlas en sus redes. Mientras tanto, Microsoft recomienda a las organizaciones que no puedan aplicar los parches de inmediato que utilicen el cliente web (windows.cloud.microsoft) como una solución paliativa para mantener la continuidad del negocio.

Fuente


Microsoft confirma que algunas PC con Windows 11 no pueden apagarse ni hibernar tras el último parche del martes y recomienda usar comandos manuales AMD dará a los propietarios de GPUs Radeon todas las herramientas esenciales de IA como función opcional en sus próximos drivers Adrenalin
Image

Imperdibles de la semana

Nueva herramienta gratuita permite eliminar Copilot y todas las funciones de IA de Windows 11

Nueva herramienta gratuita permite eliminar Copilot y todas las funciones de IA de Windows 11

11/01/2026

Contenido recomendado