La compañía tecnológica AMD eliminó de forma silenciosa una importante función de seguridad en sus procesadores de uso doméstico, dejando a los usuarios vulnerables ante el robo de información por parte de personas malintencionadas que logren tener acceso presencial al computador, según reveló un reciente informe del medio especializado Ars Technica. Esta preocupante situación fue descubierta gracias a la larga investigación de un usuario en la plataforma GitHub llamado Ben Kilpatrick, quien confirmó que la herramienta de encriptación de memoria ya no se encuentra disponible fuera de la línea profesional de la empresa.
Esta característica de protección, conocida técnicamente como TSME, se encarga de cifrar todos los datos almacenados en la memoria del equipo para volverlos completamente ilegibles e inútiles en caso de que un atacante logre acceso físico a los componentes. Aunque AMD integró inicialmente esta protección en sus procesadores de gama alta, la herramienta terminó extendiéndose hacia los chips más económicos, funcionando sin problemas durante años hasta que la compañía decidió eliminarla sin previo aviso.
Todo este problema salió a la luz por pura casualidad cuando Kilpatrick, un usuario de Linux muy enfocado en proteger su privacidad, instaló un nuevo sistema en su computador con procesador Ryzen 7 9700X y decidió revisar las defensas de su equipo. Para su gran sorpresa, el análisis le advirtió que esta protección de datos estaba bloqueada a pesar de haberla encendido en la configuración de su placa madre, revelando un cambio que resulta imposible de notar para cualquier persona que utilice Windows.

La investigación de los usuarios y el rotundo silencio de AMD
Buscando respuestas ante este extraño comportamiento, el usuario presentó un reporte público de errores donde interactuó directamente con Tom Lendacky y Mario Limonciello, dos importantes ingenieros de software dentro de la compañia. Curiosamente, ninguno de estos expertos parecía tener una respuesta clara sobre la desaparición de la función de seguridad en los componentes AMD, sugiriendo simplemente reiniciar las opciones del sistema o consultar con el fabricante de la placa madre, demostrando que incluso los propios empleados estaban desinformados.
Ante esta falta de soluciones, Kilpatrick contactó al fabricante MSI, logrando que sus ingenieros realizaran pruebas controladas para descubrir que la función estaba activa en versiones antiguas pero aparecía bloqueada tras instalar la nueva actualización de la placa madre conocida como AGESA 1.2.7.0. Los resultados revelaron que las versiones profesionales de los procesadores mantenían la seguridad intacta sin importar la actualización, dejando la gran duda de si esta eliminación en los chips de consumo fue un simple error accidental o una estrategia de mercado no anunciada.

Luego de recopilar toda esta evidencia, el usuario retomó la discusión pública para confrontar a los ingenieros de AMD, recordándole a Lendacky que él mismo había dicho en 2020 que este sistema de seguridad funcionaba perfectamente en los procesadores de uso doméstico. Al exigirles que aclararan si este problema era un límite permanente o una simple decisión que se podía revertir, Limonciello cortó la conversación de golpe respondiendo que no tenía más información para compartir sobre el tema.
El impacto real del cambio en seguridad y el futuro con AMD
La única respuesta oficial que la empresa ha entregado fuera de estos foros es un correo electrónico señalando que esta protección es exclusiva de su tecnología PRO, siendo la primera vez que declaran públicamente esta restricción luego de años funcionando en equipos de consumo. A diferencia de otras medidas de seguridad que requieren configuración manual en el sistema operativo, el TSME encripta automáticamente toda la memoria desde el encendido para proteger el equipo contra la extracción de RAM o robo de información directo, siendo de mucha importancia para entornos de alto riesgo.
Aunque este silencioso cambio tiene un impacto menor para la mayoría de los consumidores, representa una pérdida de seguridad enorme para quienes manejan computadoras portátiles con información importante que podría ser robada. Mientras AMD no aclare formalmente la situación o decida restaurar el soporte perdido, cualquier persona que necesite una encriptación real de su memoria estará obligada a comprar los costosos sistemas empresariales Ryzen Pro o EPYC para mantener sus datos protegidos.

