Desde mediados de 2025, armar o actualizar un PC se convirtió en una pesadilla económica, con la DDR5 acumulando hasta un 466% de aumento desde septiembre de 2025 y los fabricantes anunciando alzas adicionales sin fecha de fin a la vista. Y la RAM no fue el único componente que se disparó, ya que los precios de los SSDs, los discos duros y las GPUs también subieron de forma significativa, empujados por la misma escasez de semiconductores que alimenta la fiebre de la IA, llevando a que empresas como Seagate y Western Digital también vieran sus acciones golpeadas junto a los gigantes de la memoria. Pero esta semana llegó algo que nadie esperaba: un descubrimiento de Google que sacudió los mercados financieros de todo el mundo y encendió, por primera vez en mucho tiempo, una chispa de esperanza.

Qué descubrió Google y por qué importa
El 25 de marzo de 2026, el equipo de investigación de Google presentó TurboQuant, un algoritmo de compresión diseñado para reducir drásticamente la cantidad de memoria que necesita la inteligencia artificial para funcionar. En términos simples, la IA trabaja con enormes bloques de datos que ocupan cantidades masivas de RAM en los servidores que alimentan los chatbots y los sistemas de búsqueda, y TurboQuant logra comprimir esos datos hasta 6 veces sin que el modelo pierda precisión, mejorando además la velocidad de procesamiento hasta 8 veces en GPUs como la NVIDIA H100.
Esto importa porque la principal razón de la crisis de RAM es que los gigantes de la IA llevan meses consumiendo cantidades masivas de memoria para sus centros de datos, dejando sin suministro al mercado de consumo y disparando los precios. Si TurboQuant permite que los mismos modelos de IA funcionen con una fracción de la memoria que usaban antes, la presión sobre el mercado podría empezar a ceder, y los fabricantes de RAM tendrían menos justificación para seguir subiendo precios.
El terremoto en bolsa: tres días de caídas
Los mercados reaccionaron de inmediato. El 25 de marzo, las primeras noticias del algoritmo golpearon Wall Street, donde Micron cayó un 3.4% iniciando una racha de cinco sesiones consecutivas en rojo. El 26 de marzo el golpe llegó a Asia, donde Samsung Electronics se desplomó un 4.71% y SK Hynix perdió un 6.23% en la bolsa de Seúl, arrastrando al índice KOSPI hasta una caída del 3%, con inversores extranjeros vendiendo 566 mil millones de wones en los primeros diez minutos de apertura. En Wall Street ese mismo día, Micron cerró con -6.6%, Western Digital con -7% y SanDisk con -9%, las caídas más severas de toda la semana.
El 27 de marzo, hoy, las pérdidas continuaron aunque de forma más moderada, con Samsung bajando un 0.22% adicional y SK Hynix un 1.18% más, cerrando en 179,700 won y 922,000 won respectivamente en la bolsa coreana. En lo que va de la semana, la caída acumulada de SK Hynix supera el 7% y la de Samsung el 5%, todo a pesar de que ambas acciones habían subido más de 50% y 43% respectivamente en lo que va de 2026.

La esperanza tiene límites, según los expertos
Aquí es donde la emoción choca con la realidad. Los analistas consultados por CNBC, DS Investment & Securities y Kiwoom Securities coinciden en que la caída bursátil es principalmente toma de ganancias de inversores que venían de meses de ganancias históricas, y no un cambio estructural en la demanda de memoria. Ben Barringer, jefe de investigación tecnológica de Quilter Cheviot, fue directo: TurboQuant “es evolución, no revolución, y no altera el panorama de la demanda a largo plazo del sector”.
Hay además un dato técnico importante que los medios pasaron por alto: el ahorro de 6 veces que anuncia Google es el máximo teórico basado en cálculos de 32 bits, pero entre el 70% y el 80% de la inferencia real de IA ya usa precisión de 8 bits, por lo que el ahorro real en condiciones normales sería de aproximadamente 2.6 veces, según analistas de la bolsa de Seúl. Eso sigue siendo significativo, pero está lejos de eliminar la demanda de RAM de un día para otro.
Lo que sí podría pasar, paradójicamente, es lo contrario: varios expertos señalan que hacer la IA más eficiente y barata de operar podría acelerar su adopción masiva, lo que terminaría generando más demanda de memoria, no menos. El analista Surim Lee de DS Investment & Securities explicó que las tecnologías que reducen el uso de memoria históricamente expanden la demanda total en lugar de reducirla, porque el ahorro de costos lleva a mayor inversión y uso.
Para los jugadores y los que quieren actualizar su PC, el mensaje es agridulce: hay una luz al final del túnel, pero la RAM no va a bajar mañana.
El precio de la RAM DDR5 subió hasta un 466% desde septiembre de 2025: una tabla comparativa muestra la debacle→ Samsung y SK Hynix subirán precios de memoria DRAM otro 130% en 2026 y algunos compradores ya prefieren rendirse por los altos costos→
