El activista del “Right to Repair” y creador de contenido, Louis Rossmann, anunció su firme intención de demandar al gigante tecnológico Samsung tras negarse a reemplazar su defectuosa unidad de estado sólido (SSD) 990 Pro de 4TB, durante el periodo legal de garantía. En lugar de entregarle un componente nuevo, el fabricante intentó solucionar el problema ofreciendo un reembolso económico muy inferior, argumentando problemas de inventario, a pesar de que el mismo modelo se está vendiendo libremente al público a un precio excesivamente mayor a través de otros canales oficiales.
Rossmann explicó detalladamente en su canal de YouTube que el dispositivo de almacenamiento en cuestión no sufrió ningún tipo de sobrecalentamiento, ya que estaba constantemente protegido por un disipador de calor equipado con dos ventiladores de 80 milímetros para garantizar temperaturas óptimas de funcionamiento. Afortunadamente, el creador de contenido no perdió su información personal debido a que la unidad formaba parte de un sistema de respaldo conocido como RAID 1, una tecnología de almacenamiento que duplica de forma automática todos los archivos en un segundo disco idéntico para evitar la pérdida de datos si uno de ellos llega a fallar, pero de igual forma procedió a enviar los registros de errores a la marca para demostrar que el hardware estaba completamente muerto.

El conflicto técnico con Samsung y la demanda por garantía
Aunque el equipo de soporte técnico afirmó en un primer correo estar de acuerdo con el diagnóstico del usuario basándose en los documentos enviados, posteriormente Samsung probó el dispositivo en sus propios laboratorios y determinó unilateralmente que este operaba de manera saludable. Tras esta dudosa revisión interna, la empresa fabricante decidió cortar la comunicación con el cliente y simplemente le devolvió el disco roto, el cual volvió a fallar rápidamente cuando el afectado lo examinó nuevamente utilizando sus propias herramientas de diagnóstico.
Ante esta frustrante serie de eventos, este defensor de los consumidores amenazó formalmente a la corporación con llevar el caso ante los tribunales de Austin, en el estado de Texas, si no recibe un reemplazo completamente funcional en un plazo máximo de 60 días. Esta amenaza de demanda forzó a Samsung a responder con una polémica oferta de apenas 330 dólares excusándose nuevamente en la falta de stock, pero el afectado rechazó este dinero al descubrir que la empresa tenía unidades disponibles vendiéndose por 949 dólares en Amazon y decidió ampararse en el propio documento legal de la compañía, el cual señala textualmente la obligación de:”reembolsar el valor comercial vigente del producto al momento de realizar el reclamo de garantía, en caso de que Samsung no pueda repararlo o sustituirlo”.

Esta importante cláusula contractual redactada por la propia compañía dictamina que, en el supuesto escenario de no poder entregar un equipo físico de sustitución por una aparente falta de inventario, el fabricante estaría legalmente obligado a compensar al comprador pagando el valor comercial vigente de 949 dólares y no el precio histórico rebajado. Con gran parte de la comunidad informática siguiendo de cerca este vaso relacionado con los derechos de los usuarios, ahora todo quedará en manos de la justicia local para resolver el conflicto comercial en cuanto venza el ultimátum impuesto por el activista.
