El mercado tecnológico continúa demostrando un avance imparable tras registrarse un aumento interanual del 78% en los envíos mundiales de monitores OLED durante el primer trimestre del año 2026. De acuerdo con los recientes datos publicados por la firma de investigación Trendforce, este importante crecimiento comercial fue impulsado fundamentalmente por el abundante suministro de paneles QD-OLED fabricados por Samsung.
Aunque las ventas de este primer periodo cayeron un 11% en comparación con finales de 2025, los analistas de Trendforce tambien aclaran que es mucho más exacto medir el éxito comparando los números con el mismo trimestre del año pasado, ya que el comercio siempre sube o baja dependiendo de las vacaciones y las temporadas escolares. Para dimensionar correctamente la magnitud de esta expansión, cabe recordar que el mercado total de estos monitores alcanzó la cifra de 2,735 millones de unidades durante el año anterior, lo que supuso un incremento del 92% respecto a 2024.

El sorpresivo liderazgo de Asus y la ventaja técnica de estos monitores OLED
Aunque estos monitores siguen siendo bastante caros, la marca Asus dio la sorpresa al convertirse en la más vendida del mundo, quedándose con un 24% del mercado gracias a la gran variedad de modelos que ofrece. Siguiendo de cerca a este fabricante, la división de electrónica de Samsung se posicionó en el segundo lugar comercial con un 16,4% de participación, mientras que la compañía MSI logró asegurar el tercer puesto tras registrar un sólido 12,2% de las entregas.

Para entender el éxito de este formato, basta con saber que la tecnología de monitores QD-OLED toma las pantallas que ya emiten su propia luz y les añade un filtro especial que hace que los colores se vean muchísimo más vivos y realistas. A diferencia de los monitores convencionales que requieren un panel de iluminación trasera para funcionar, cada punto en estas nuevas pantallas brilla por sí mismo y puede apagarse por completo para lograr tonos negros absolutos.
Al compararlos con las pantallas OLED estándar que dominaban el mercado, los paneles elaborados por Samsung logran imágenes mucho más vibrantes porque proyectan puntos de color totalmente puros sin ningún tipo de mezcla. Como contraparte, la competencia directa encabezada por marcas como LG depende de agregar una pequeña luz blanca extra para intentar aumentar el brillo general, una estrategia que normalmente funciona pero que no siempre se traduce en una buena experiencia de uso.
