Una PS5 Pro usada puede costar hasta 1.500 dólares en Estados Unidos, es decir, 600 dólares más que una consola nueva y el doble de lo que valía en su lanzamiento, luego de que la fiebre por GTA VI dejara a las principales tiendas casi sin unidades nuevas y llevara a compradores y revendedores a disputarse las de segunda mano. El fenómeno, que comenzó en septiembre con precios de 1.200 a 1.300 dólares en eBay, alcanzó esta semana a las grandes cadenas, donde GameStop subió sus PS5 Pro usadas a 1.399 dólares en la versión digital y a 1.499 dólares en la que incluye lector de discos.
A esa escasez se suma un segundo factor que varios usuarios y medios especializados apuntan como responsable del alza, ya que la PS5 ahora se puede desbloquear para ejecutar copias no oficiales de juegos, pero solo en las consolas que no han sido actualizadas, lo que convirtió a esas unidades en las más buscadas del mercado de usados. El resultado es una situación poco habitual, en la que comprar una PS5 Pro usada sale mucho más caro que comprar una nueva, simplemente porque las nuevas casi no se encuentran y las que conservan un sistema antiguo se han vuelto muy valiosas.
Los precios absurdos en tiendas y las filtraciones internas
En las redes sociales se habla mucho de este tema y un usuario comentó sobre esto diciendo “Si te preguntas por qué las consolas PS5 usadas son tan caras Por cierto, fíjense en la palabra ‘Pronto’ en lugar de ‘nunca va a suceder’“, haciendo referencia a una publicación de otra persona que afirmaba que “el desbloqueo de la versión 14.00 de PS5 es poco probable pronto después de que Sonic corrigiera la afirmación sobre la 14.10“.

Y cuando alguien le pidió que explicara esto de forma sencilla como si le hablara a un niño de cinco años, él respondió muy claro que “en resumen, la actualización de sistema más nueva no es tan fácil de hackear, las versiones más antiguas son muy fáciles y puedes usar ‘copias de seguridad’ y ‘emuladores’ sin mucho esfuerzo. Es por eso que las consolas usadas son mucho más caras, ya que es más probable que tengan versiones de firmware más antiguas“.
Además de todo este revuelo por los hackeos y confirmando que los costos están fuera de control, se ha reportado que un empleado de la conocida tienda GameStop filtró un aumento importante de precio para la PlayStation 5 Pro y lo más loco es que afectará a las consolas de segunda mano.
En un mensaje interno que se compartió entre los trabajadores de la empresa se daban instrucciones muy sorprendentes que decían: “Las consolas PS5 Pro (usadas) recibirán un cambio de precio a partir de mañana, 6 de octubre. Nota: la consola usada tendrá un precio más alto que la consola nueva – esto es intencional. Por favor asegúrense de que todos los cambios de precios se completen antes de abrir el 6 de octubre“.
Este mismo documento confidencial también avisaba que la garantía de reemplazo de la tienda no estaría disponible inmediatamente después de subir los valores pero que planeaban reactivarla lo antes posible, revelando además que los nuevos y altísimos precios para estas máquinas usadas serán de $1399 dólares para la versión digital y $1499 dólares para la versión física.

La culpa del nuevo Grand Theft Auto y la historia de subidas de precio
Por otro lado tenemos otra teoría muy fuerte que explica por qué una consola usada o cualquier equipo tecnológico en realidad está costando mucho más que una unidad nueva y todo esto tiene que ver directamente con la oferta y la demanda.
Como estamos a solo un mes y medio del lanzamiento del esperadísimo Grand Theft Auto VI y la PlayStation 5 Pro es la mejor opción para disfrutar de este juego, un montón de jugadores casuales recién ahora están dando el salto a esta generación de consolas, lo que ha provocado que encontrar una máquina nueva de fábrica sea algo extremadamente raro. Esta enorme escasez ha inflado de manera brutal el valor de los equipos usados que ya se estaban vendiendo a precios altísimos en páginas como eBay, por lo que tiendas como GameStop simplemente están intentando ponerse al día con el mercado.
Por supuesto este desastre viene desde hace tiempo ya que la PS5 Pro salió al mercado en noviembre de 2024 costando $699 dólares en Estados Unidos, lo cual ya era un precio muy alto para una consola que venía sin lector de discos. Y desde ese momento, todo se volvió más caro con un primer aumento el 21 de agosto de 2025 donde Sony subió 50 dólares culpando a la economía y los impuestos, para luego dar un segundo golpe a nivel mundial el 2 de abril de 2026 donde la versión Pro subió 150 dólares más hasta llegar a los 899 dólares actuales.
Así es como para terminar, la mezcla de una enorme demanda impulsada por juegos muy esperados, la escasez casi total de consolas nuevas y el tremendo interés por equipos antiguos que se pueden hackear, ha formado una cadena imparable que sigue inflando el precio del mercado usado hasta volverlo más caro que el mercado nuevo.
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