Desde su lanzamiento, los juegos multiplataforma han mostrado diferencias mínimas entre las consolas de Microsoft y Sony, siendo estas variaciones casi imperceptibles para el jugador promedio, sin embargo, un reciente análisis sugiere que la Xbox Series X podría tomar la delantera en esta generación gracias a la inminente llegada de la tecnología AMD FSR 4.1 para las arquitecturas RDNA 2, aprovechando tanto su superioridad en hardware como la facilidad que ofrecen sus herramientas integradas para los programadores.
La diferencia de potencia bruta entre ambas consolas
Según un reporte del canal tecnológico Moore’s Law Is Dead, la forma en que cada consola aprovechará esta herramienta será muy distinta, por ejemplo, si miramos la potencia bruta dedicada exclusivamente a estos procesos, la consola principal de Microsoft tiene más del doble de fuerza que su competencia directa : la Xbox Series X alcanza los 48.6 TOPS, superando ampliamente los 20.6 TOPS de la PlayStation 5 base y los 16.0 TOPS de la Xbox Series S.

En lugar de que ambas consolas base ofrezcan exactamente la misma experiencia, la potencia superior de Microsoft marcará una distancia visual, como también explicó el creador del análisis: “Creo que la Xbox Series X no tendrá ningún problema para ejecutar esto, ¿Logrará el mismo salto de rendimiento que consigue la PS5 Pro con PSSR 2? No, pero la mejora seguirá siendo bastante buena”. Profundizando en la diferencia técnica frente a su competidor directo, añadió “No creo que la diferencia sea gigantesca, pero sí existe la posibilidad de que la Xbox Series X logre ejecutar un modo de mayor calidad gráfica con FSR 4.1 en comparación a lo que puede soportar la PS5… esto representará una ventaja clarísima para la consola de Microsoft el próximo año”.
Herramientas de desarrollo que facilitan el trabajo
Más allá de la potencia bruta, la facilidad de implementación se perfila como un factor determinante que revela un panorama técnico muy desigual entre ambas compañías, algo que quedó en evidencia tras conversaciones de Moore’s Law Is Dead con creadores de la industria , quienes explicaron que la ventaja de Microsoft radica en sus herramientas de desarrollo, ya que Xbox ofrece sistemas actualizados y listos para integrar estas nuevas mejoras visuales de forma directa.

En contraste, Sony habría dejado de actualizar su soporte oficial para el escalado de AMD hace bastante tiempo, lo que complica enormemente el trabajo de los estudios, y aunque todavía es posible forzar estas optimizaciones gráficas en los juegos de PlayStation, el proceso resulta mucho más engorroso al carecer de una función de activación rápida, una situación que lleva a especular que la compañía japonesa prefirió estancar las herramientas de su consola base para concentrar todos sus recursos en la tecnología exclusiva de la nueva PlayStation 5 Pro.
Lo que pueden esperar los usuarios de la PlayStation 5
A pesar de que la consola de Sony podría no ejecutar el AMD FSR 4.1 con la misma fluidez o calidad gráfica que la Xbox Series X , el sistema sigue contando con la arquitectura necesaria para manejarlo de manera competente, especialmente si consideramos como punto de referencia actual a la Steam Deck, que es capaz de ejecutar esta tecnología con apenas 6.4 TOPS logrando mejoras significativas en ciertos títulos , una base técnica que demuestra que los 20.6 TOPS de la PlayStation 5 tienen el margen suficiente para entregar resultados considerablemente mejores.