En una clara escalada por el dominio mundial de la inteligencia artificial, China prohibió la importación del chip gráfico RTX 5090D V2 de Nvidia, una versión adaptada para exportación de su tarjeta más potente. Según reportó el diario Financial Times, esta medida aduanera entró en vigor el viernes de la semana pasada, justo mientras el director ejecutivo de la compañía, Jensen Huang, visitaba el país como parte de la comitiva oficial de Donald Trump. Con este bloqueo comercial, el gobierno asiático busca frenar el ingreso de tecnología extranjera para impulsar definitivamente a sus propios fabricantes locales.
Lanzada en agosto del año pasado para cumplir con las estrictas normativas de exportación estadounidenses, la tarjeta RTX 5090D V2 buscaba abastecer originalmente a jugadores y animadores 3D, pero terminó siendo adquirida masivamente por desarrolladores chinos de inteligencia artificial que no tenían acceso a procesadores empresariales más avanzados. Ahora, con su sorpresiva inclusión en la lista de bienes prohibidos, se cierra una puerta clave que representaba la última vía legal de Nvidia para mantener parte de sus ingresos en ese territorio.
El viaje diplomático en sí mismo estuvo cargado de una profunda ironía, pues Jensen Huang se había sumado a la comitiva a última hora abordando el avión presidencial en Alaska, y se le vio disfrutando de recorridos y comida local por Beijing mientras las autoridades bloqueaban los chips de Nvidia a sus espaldas. Esta sorpresiva maniobra demuestra que la competencia ya dejó de ser una simple carrera por fabricar mejores componentes, transformándose abiertamente en una guerra económica donde ninguna visita de cortesía logrará frenar el proteccionismo del gigante asiático.

La independencia tecnológica
Detrás de esta prohibición aduanera se esconde una clara estrategia geopolítica, que al bloquear las alternativas de Nvidia, firmas locales como Huawei y Cambricon lideraran el mercado, un plan que ya había comenzado con el bloqueo previo de los modelos H200 y H20, y que fue confirmado por Donald Trump al asegurar que Beijing rechazó la tecnología estadounidense porque “quieren desarrollar los suyos propios”. A este impulso nacionalista se suma un factor territorial fundamental, ya que los mejores chips de Nvidia son fabricados en Taiwán por la empresa TSMC y el gobierno chino se niega rotundamente a depender de dicha producción para sostener su crítica infraestructura de datos.
Impulsadas por esta intensa búsqueda de alternativas nacionales, las ventas de chips de Huawei se han disparado al menos un 60% este año, demostrando cómo el fuerte apoyo estatal ya está transformando por completo el mercado interno. Sin embargo, las proyecciones a futuro apuntan a un cambio aún más radical, pues el banco Morgan Stanley estima que la industria de la inteligencia artificial en el país asiático alcanzará los 67.000 millones de dólares para el año 2030, un escenario donde el 86% de la demanda será cubierta de forma exclusiva por fabricantes locales.

El impacto económico en las cuentas de Nvidia
El alcance financiero de esta repentina prohibición será evaluado de inmediato, como mencionan en Financial Times, Nvidia logró dominar ampliamente este sector en China durante el año fiscal 2025, alcanzando ventas superiores a los 17.000 millones de dólares en ese territorio. La empresa presentará su informe de ganancias trimestrales durante la tarde de este miércoles, los analistas observarán si este bloqueo definitivo afecta sus proyecciones económicas anuales, también evaluarán si la inmensa demanda de chips en Estados Unidos logra compensar esta pérdida.
Pese a este complejo escenario, Jensen Huang mantuvo un tono optimista, declarando en televisión que confía en que el mercado chino volverá a abrirse para los proveedores estadounidenses en el futuro.