Windows 10 está recuperando usuarios frente a Windows 11 debido a la estabilidad que ofrece, en contraste con los recientes fallos de actualización del nuevo sistema, según datos de Statcounter, los cuales revelan este cambio de tendencia justo cuando Microsoft enfrenta críticas por problemas técnicos y de privacidad en su plataforma más reciente.
En un revés sorprendente para la estrategia de modernización de Microsoft, nuevos datos sugieren que la adopción de Windows 11 no solo ha perdido impulso, sino que está retrocediendo frente a su predecesor. A pesar de que Windows 11 había logrado finalmente arrebatar el primer puesto en cuota de mercado el año pasado, las cifras más recientes de la firma de análisis Statcounter indican que los usuarios están volviendo a la familiaridad de Windows 10.
Una tendencia que se ha manifestado con fuerza durante los dos últimos meses de uso de escritorio rastreado, desafiando la lógica habitual de la obsolescencia tecnológica, especialmente considerando que Windows 10 superó su fecha oficial de fin de soporte hace apenas unos meses, lo que sugiere una resistencia significativa del usuario ante los problemas técnicos y las controversias recientes de la nueva versión.
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La anatomía del retroceso
El informe de Statcounter donde se entregan estos datos, compartido por Videocardz, dibuja una curva descendente clara para el sistema operativo insignia de Microsoft justo cuando se esperaba su consolidación definitiva. Aunque estos datos no constituyen un reporte oficial de Microsoft, la tendencia mes a mes muestra un comportamiento del consumidor que no puede ignorarse.
El desglose mensual revela la magnitud de la migración inversa:
- Octubre 2025: Windows 11 dominaba con un 55,18%, mientras que Windows 10 retenía un 41,71%.
- Noviembre 2025: La brecha comienza a cerrarse; Windows 11 cae al 53,7% y Windows 10 sube al 42,7%.
- Diciembre 2025: La tendencia se acelera, dejando a Windows 11 cerca del 50,7% y a Windows 10 recuperando terreno hasta el 44,6%.
Aún más curioso es el comportamiento de sistemas operativos considerados “muertos”. Windows 7, cuyo soporte finalizó hace años, también registró un ligero repunte durante este mismo periodo, alcanzando aproximadamente el 3,9% en diciembre. Aunque Statcounter no ofrece una explicación causal directa en sus métricas, el movimiento simultáneo hacia versiones anteriores sugiere un descontento sistémico con la oferta actual.
Si bien los números muestran el “qué”, el contexto técnico reciente explica el “por qué”. La pérdida de confianza en Windows 11 coincide con un comienzo de año difícil para el sistema operativo en términos de estabilidad y relaciones públicas. Mientras Microsoft continúa inyectando agresivamente características de Inteligencia Artificial en la plataforma, la estabilidad básica del sistema parece haberse visto comprometida.

Como hemos estado reportando, el inicio de 2026 ha estado marcado por actualizaciones problemáticas. Tras el tradicional “Patch Tuesday” de enero (el ciclo mensual de actualizaciones de seguridad), Microsoft se vio obligada a emitir múltiples correcciones de emergencia (out-of-band fixes). Los usuarios reportaron problemas críticos que iban desde fallos en el proceso de apagado del equipo hasta la ruptura de la conectividad en aplicaciones en la nube.
La paradoja del soporte técnico y la resistencia del usuario
Lo que hace que este cambio en la cuota de mercado sea verdaderamente notable es el contexto del ciclo de vida del producto. Técnicamente, Windows 10 se encuentra fuera de soporte oficial desde el 14 de octubre de 2025. Esto significa que, para el usuario promedio que no está suscrito al programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) de Microsoft, permanecer en Windows 10 implica dejar de recibir parches de seguridad vitales.

Para finalizar, las cifras sugieren que una gran porción de la base de usuarios prefiere correr el riesgo de utilizar un sistema operativo “obsoleto” pero estable, antes que lidiar con las interrupciones y los cambios forzados de Windows 11. Esta resistencia pone a Microsoft en una posición delicada, ya que su nuevo sistema operativo, diseñado para ser el centro de la era de la IA, está perdiendo tracción frente a su propia creación anterior, demostrando que para muchos usuarios, la fiabilidad sigue siendo la característica más valiosa de todas.
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