NVIDIA presentó recientemente su visión de integrar la inteligencia artificial en los equipos de uso diario mediante su nuevo procesador RTX Spark, pero este avance tecnológico llegará al mercado con un costo sumamente elevado. Un informe financiero elaborado por los analistas de la firma Morgan Stanley advierte que los altos precios de fabricación podrían frenar la rápida adopción de esta novedosa plataforma dentro de la industria.
De acuerdo con la información publicada, las consultas realizadas por Morgan Stanley en la feria Computex proyectan que los equipos con la variante superior N1x tendrán un valor base cercano a los 2.900 dólares. Por su parte, los modelos que incorporen la versión estándar N1 llegarán a las vitrinas con un precio mínimo de 1.800 dólares, situando a toda la línea de productos en el segmento de precios más altos del mercado.

La inversión tecnológica de NVIDIA detrás de la nueva RTX Spark
El elevado costo de la variante N1x encuentra su explicación en el uso de la avanzada tecnología de tres nanómetros de TSMC, la cual contiene un procesador Grace de veinte núcleos y una potente tarjeta gráfica Blackwell RTX 5070. Esta imponente configuración técnica se complementa con hasta 128 GBs de memoria unificada y soporte completo para todas las herramientas de la compañía, incluyendo sus reconocidos sistemas de RayTracing.
Para gestionar las exigentes tareas de inteligencia artificial con fluidez, el procesador principal combina diez núcleos de alto rendimiento con otros diez destinados a optimizar el consumo eléctrico. Sumado a esta estructura, el componente incluye una conexión capaz de transferir 600 Gbs de información por segundo para asegurar que el sistema nunca sufra interrupciones ni cuellos de botella.

En cuanto a la versión denominada N1, la corporación optó por equiparla con un procesador de doce núcleos y una tarjeta de video GeForce RTX 5050 para ofrecer un equipo con prestaciones un poco más conservadoras. Esta alternativa limitará su capacidad de memoria unificada a un máximo de sesenta y cuatro gigabytes, aunque conservará toda la potencia necesaria para ejecutar complejas operaciones de procesamiento de forma local.