Otra vez y lamentablemente para los fanáticos de Microsoft, la Xbox Series S y su potencia están en el centro de la controversia, porque en los últimos meses hemos visto cómo varios títulos importantes deciden saltarse las consolas de Xbox durante sus lanzamientos iniciales, eligiendo en su lugar plataformas como la PlayStation 5 o la futura Switch 2, algo que ha encendido las alarmas de la comunidad. Y ahora, desarrolladores de juegos como “No Rest for the Wicked” y expertos de otros estudios importantes coinciden en que la potencia técnica de la Xbox Series S, comparada por algunos con la de un teléfono móvil.
Posturas que, según dicen los propios creativos, están complicando seriamente los tiempos de creación y forzando retrasos en la plataforma, convirtiendo a esta consola en un obstáculo constante que obliga a los creadores a limitar sus ideas desde el primer día para poder hacer que sus juegos funcionen adecuadamente en ella.
Un problema de potencia que frustra a los creadores
La situación actual no es un secreto para nadie que siga de cerca las noticias de este mundo del entretenimiento, ya que juegos muy esperados como Silent Hill: Townfall han confirmado que no llegarán a la consola de Microsoft de momento, como recuerda el medio Tech4Gamers, mientras las encuestas de la industria revelan que la mayoría de los estudios prefieren enfocar sus energías de desarrollo en la consola de Sony o en el próximo hardware de Nintendo. El motivo principal detrás de esta preocupante tendencia parece ser siempre el mismo y apunta directamente a las limitaciones técnicas de la Series S, una situación tan evidente que incluso se comenta que futuros lanzamientos pesados como Pragmata de Capcom corren mucho mejor en la próxima consola de Nintendo que en el propio hardware de Xbox, generando dudas sobre el futuro de la plataforma.
Muchos analistas consideran que esta consola más económica ha sido el mayor tropiezo de Microsoft en la actual generación, afectando no solo a la propia marca sino a todo el panorama de los videojuegos en general al imponer techos técnicos. La confirmación más reciente de este problema llegó directamente a través de Discord gracias a Thomas Mahler, el director del esperado título de acción “No Rest for the Wicked”, quien afirmó sin rodeos que las especificaciones de la Xbox Series S no son mucho mejores que las de un teléfono móvil. Según el desarrollador, esta es exactamente la razón por la que su juego no se lanzará al mismo tiempo en Xbox y en PlayStation 5, explicando que trabajar con este hardware hace que el desarrollo sea realmente difícil.

Una sincera declaración se suma a los miedos anteriores del mismo director sobre las posibles bajas ventas en el ecosistema de Xbox, así como a las quejas de otros equipos como el estudio Warhorse, quienes señalaron que las limitaciones de esta pequeña consola son la razón principal por la que su gran juego de rol Kingdom Come Deliverance 2 no pudo ser más amplio y ambicioso, aunque de todas formas “No Rest for the Wicked” sí llegará a Xbox un tiempo después de su debut en PS5 programado para este mes de octubre.
Un malestar histórico que revive fantasmas del pasado
Esta sensación de frustración en los estudios está muy lejos de ser algo nuevo, pues si retrocedemos al año 2023 podemos recordar cómo la Xbox Series S ya era vista como la hermana menor y más débil de la nueva generación, siendo calificada por una gran parte de la comunidad de jugadores y de creadores de juegos directamente como un “lastre” para la innovación. Como reportamos en esta nota de aquella vez, este sentimiento de pesadez técnica es compartido muy de cerca por figuras respetadas de la industria como Thomas Puha, el Director de Comunicaciones de Remedy Entertainment, quien en su momento se solidarizó públicamente con el equipo de Larian Studios mientras ellos luchaban incansablemente para lograr que el premiado Baldur’s Gate 3 funcionara de forma aceptable en esta consola, sobre todo intentando que el modo cooperativo en pantalla dividida no arruinara la experiencia.
Usando su cuenta de Twitter para expresar su empatía por sus colegas, el creativo fue sumamente claro frente a sus seguidores al decir: “Siento el dolor de Larian con el Series S. No se trata de ‘simplemente optimizar al final’”. Para dejar aún más claro cómo funciona realmente el largo proceso de hacer videojuegos y cómo afecta tener un hardware con menor potencia, Puha profundizó en su mensaje asegurando que: “No, hay que tener en cuenta las limitaciones técnicas desde el principio del desarrollo. Nadie realmente quiere pensar en eso cuando comienzas a hacer tu juego, cuando todo es posible”.

Para cerrar, queda claro que el desafío para Microsoft en los próximos años será inmenso si quiere recuperar la confianza total de los desarrolladores y dejar atrás estas limitaciones técnicas. Mientras tanto, los usuarios de Xbox tendrán que armarse de un poco más de paciencia para poder disfrutar en sus casas de algunos de los títulos más espectaculares y prometedores de esta generación.
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