El uso de inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos ha sido un tema en boca de todos durante los últimos meses, y en este caso enfrentando directamente a dos de las compañías más grandes del mercado, por sus diferentes visiones sobre la transparencia. Todo comenzó cuando Valve decidió implementar una nueva regla en Steam para obligar a los creadores a declarar si utilizaron estas herramientas de IA en sus proyectos, desatando la molestia del director ejecutivo de Epic Games, Tim Sweeney.
La justificación principal detrás de la decisión tomada por Steam es brindar una ayuda a los jugadores para que puedan realizar compras informadas que se alineen con su demanda de transparencia como consumidores. Sin embargo, desde la vereda contraria aseguran que esta medida genera un impacto sumamente negativo para los estudios, ya que muchas empresas han comenzado a depender de estas tecnologías generativas para acelerar y mejorar la creación de sus obras digitales.

Esta oposición a las políticas de Steam responde a que Epic Games ha decidido redoblar completamente su apuesta por la inteligencia artificial, confirmando que su próximo gran proyecto, el motor gráfico Unreal Engine 6, estará diseñado especialmente para potenciar estas herramientas digitales. En lugar de retroceder ante las dudas del público frente a la automatización, la compañía ha preferido posicionarse como su principal defensora comercial, preparando el terreno para una adopción masiva que consideran fundamental para la supervivencia de la industria en el futuro.
Las críticas hacia Steam
“Es lamentable que tantos desarrolladores se vean ahora en esta situación, ya que si quieres lanzar un juego y darle la mayor publicidad posible tienes que ponerlo en Steam para que la gente lo añada a su lista de deseados, y luego tienes que ponerle esta Letra Escarlata de la IA a tu producto para que una comunidad de odiadores intente matar el juego”.
– Tim Sweeney, durante una reciente entrevista con el medio PC Gamer.
A través de estas declaraciones, el líder de Epic Games intenta explicar que etiquetar públicamente a los títulos que usan inteligencia artificial es como ponerles un blanco en la espalda para que sufran ataques masivos en internet antes de su lanzamiento. Según su perspectiva empresarial, exigir la marca de inteligencia artificial en los juegos acorrala a los programadores, obligándolos a decidir injustamente entre el rechazo de la comunidad o el fracaso comercial por no utilizar herramientas modernas que ayudan a sobrevivir frente a los rivales del mercado.
“Creo que es realmente irresponsable por parte de Valve y no deberían hacerlo porque hace que sea mucho más difícil para un desarrollador tener posibilidades de éxito, obligándote a elegir entre no usar herramientas que te hacen más productivo y probablemente fracasar ante la competencia que sí las usa”.
– Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games.

Esta defensa hacia la inteligencia artificial por parte de Tim Sweeney no resulta ser una sorpresa, considerando que su compañía está preparando el lanzamiento del nuevo motor gráfico Unreal Engine 6 con una integración total de inteligencia artificial. El empresario norteamericano justifica esta profunda implementación tecnológica asegurando que la automatización de tareas le permitirá a los creadores pasar mucho más tiempo puliendo lo que realmente importa, es decir, la narrativa y la jugabilidad pura.
El ahorro de recursos por Epic gracias a la inteligencia artificial
“Si vas a una biblioteca de contenido y compras una maceta, eso te da un conjunto fijo de objetos, mientras que si tienes un juego con un aspecto realmente único necesitas contenido único, y la IA es un camino para conseguirlo con un grado de economía que lo hace competitivo […] El valor no está en crear una maceta perfecta y sería una locura absoluta gastar un millón de dólares en eso, porque el valor real está en construir la escena, la narrativa y el juego para hacerlo increíble y que atraiga a los jugadores”.
– Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games.
Con esto Sweeney busca demostrar que gastar grandes cantidades de dinero en modelar objetos de fondo irrelevantes es una pérdida de tiempo, frente a la rapidez de la generación artificial. Su punto de vista nos dice que si una herramienta puede encargarse de crear rápidamente elementos para llenar un escenario virtual con una estética única, los desarrolladores tendrán el camino libre para enfocar todo su talento en diseñar historias profundas y mecánicas innovadoras.

A pesar de los argumentos entregados por el director ejecutivo de Epic Games respecto a la productividad del Unreal Engine 6, es imposible obviar el hecho de que las grandes compañías están utilizando esta misma tecnología como una excusa directa para justificar el despido masivo de trabajadores reales en distintas áreas del desarrollo. Ante este difícil escenario laboral y aunque los modelos actuales aún no son capaces de crear un juego completo por sí mismos, resulta entendible que Valve proteja a sus clientes garantizando el derecho a saber exactamente cómo se fabricó el juego que están a punto de comprar.
