La peor crisis de memoria RAM que ha vivido la industria tecnológica en décadas tiene ahora una consecuencia legal que nadie que lleva meses pagando el doble o el triple por un kit de DDR5 esperaba ver tan pronto: Samsung, SK Hynix y Micron, los tres fabricantes que juntos controlan más del 90% de la producción mundial de chips de memoria, enfrentan una demanda federal presentada ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, que los acusa de haber coordinado ilegalmente los precios de la RAM y de haber mantenido artificialmente bajos los niveles de suministro en beneficio propio, en lo que los demandantes describen como una violación directa de múltiples leyes antimonopolio, incluyendo la Sherman Act, la Cartwright Act de California y la ley antimonopolio del estado de Minnesota. La demanda fue presentada por el bufete de abogados neoyorquino Bathaee Dunne LLP en representación de un grupo de demandantes que buscan tanto compensación económica como medidas de injunction que obliguen a los fabricantes a cesar su conducta anticompetitiva.

Lo que acusa la demanda y por qué tiene peso legal
El núcleo de la acusación no es solo que los precios de la RAM han subido de forma exorbitante, algo que ya nadie en la industria discute, sino que esa subida no responde únicamente a las leyes de oferta y demanda sino a una coordinación deliberada entre los tres fabricantes para mantener los precios altos y el suministro controlado. La demanda señala que el proceso de fabricación de chips de memoria está protegido por décadas de secretos comerciales y que los controles de exportación de Estados Unidos impiden que nuevos actores entren al mercado a competir, lo que convierte a Samsung, SK Hynix y Micron en un oligopolio que tiene tanto el poder como el incentivo para coordinar sus decisiones de producción sin que nadie pueda impedírselo. Como ya reportamos en Tarreo, Micron firmó contratos con 16 clientes por un total de $100.000 millones que garantizan precios mínimos históricamente altos hasta 2030, un movimiento que los demandantes probablemente usarán como evidencia de que la empresa no solo anticipa que los precios se mantendrán altos sino que está tomando medidas activas para garantizarlo.
La demanda también menciona que la crisis de RAM actual no es la primera vez que estos mismos actores son señalados por conducta similar, lo que le da un peso histórico considerable a la acusación. Samsung pagó casi $300 millones y SK Hynix pagó $185 millones después de declararse culpables de conspiración para fijar precios de memoria DRAM durante el período comprendido entre 1998 y 2002, en lo que fue uno de los escándalos antimonopolio más grandes de la historia de la industria de semiconductores y que terminó con varios ejecutivos de ambas compañías cumpliendo condenas de prisión en Estados Unidos. El hecho de que las mismas empresas enfrenten ahora acusaciones similares dos décadas después no es un dato menor para cualquier juez o jurado que analice el caso.
El contexto de una crisis que tiene a la industria entera de rodillas
Para entender por qué esta demanda tiene resonancia más allá del ámbito legal, hay que recordar la magnitud de lo que está ocurriendo en el mercado de memoria. Como ya analizamos en detalle en Tarreo, los precios de la DDR5 acumularon hasta un 466% de aumento desde septiembre de 2025, con un kit de 32GB que costaba alrededor de $95 dólares en septiembre de ese año llegando a venderse por más de $400 dólares a principios de 2026, y la razón oficial que dan los fabricantes es que la demanda de chips HBM para centros de datos de inteligencia artificial consumió toda la capacidad de producción disponible, dejando al mercado de consumo sin suministro. Lo que la demanda pone en cuestión es si esa escasez es real o si los fabricantes están eligiendo activamente no aumentar la producción de DRAM convencional porque les resulta más rentable producir HBM, una decisión de negocio perfectamente legal en sí misma pero que se vuelve ilegal si los tres fabricantes la coordinan de forma deliberada en lugar de tomarla de forma independiente.
El impacto de la crisis se extiende mucho más allá del mercado de PC y afecta a toda la cadena de hardware, con Valve atribuyendo el alto precio de lanzamiento de la Steam Machine parcialmente a la escasez de RAM, Apple subiendo precios en varios productos y empresas como Lenovo advirtiendo que los precios altos podrían convertirse en el nuevo estándar permanente de la industria. Como también cubrimos en Tarreo, Samsung y SK Hynix frenaron activamente sus planes de expansión por miedo a que la burbuja de IA reviente y los deje con sobrestock, una decisión que tiene lógica financiera individual pero que los demandantes podrían argumentar como evidencia de coordinación cuando los tres fabricantes la toman en el mismo período y con los mismos resultados para el mercado.

Qué buscan los demandantes y qué probabilidades tiene la demanda
Los abogados de Bathaee Dunne LLP solicitan al tribunal medidas de injunctive relief, es decir, una orden judicial que obligue a los fabricantes a cesar su conducta anticompetitiva, además de compensación económica para los demandantes afectados por los precios artificialmente inflados. El estándar probatorio para este tipo de demandas antimonopolio es alto porque los demandantes deben demostrar no solo que los precios subieron sino que esa subida fue resultado de una coordinación explícita y no de decisiones de negocio independientes que coincidieron en el tiempo, una distinción que los abogados de Samsung, SK Hynix y Micron sin duda explotarán al máximo en su defensa.
El precedente histórico de las condenas de los años 2000, sin embargo, demuestra que este tipo de casos sí pueden prosperar, y la cantidad de evidencia documental que existe sobre los contratos de largo plazo de Micron, las declaraciones públicas de los CEOs sobre precios y márgenes y los patrones de comportamiento de los tres fabricantes durante la crisis podría ser suficiente para que el caso llegue a juicio. Como cubrimos recientemente en Tarreo, la DDR5 comenzó a mostrar señales de caída de precios a partir de abril de 2026, con una corrección del 34% en el mercado chino que podría anticipar lo que viene en los mercados occidentales, aunque los analistas advierten que esa corrección afecta principalmente al mercado spot y no a los contratos corporativos que son los que realmente determinan el nivel de precios de largo plazo.
Micron ha vendido por adelantado su producción de RAM y almacenamiento de los próximos cinco años a precios altísimos lo que asegura una escasez prolongada→ Fabricantes de memoria RAM frenan su expansión por miedo a que reviente la burbuja de IA y se queden con sobrestock que los obligue a bajar los precios→