Nuevos documentos revelados durante el actual juicio antimonopolio contra Valve han dejado al descubierto las agresivas presiones corporativas que la compañía ejerce sobre grandes editoras para controlar los precios del mercado de PC. Según una serie de correos electrónicos internos, la plataforma amenazó con retirar de su tienda exitosos juegos de estudios como Ubisoft y Warner Bros tras descubrir que estas empresas ofrecían versiones más económicas en otros distribuidores digitales.
Uno de los incidentes más destacados en estos reportes involucra al exitoso juego táctico Rainbow Six Siege de la compañía francesa Ubisoft, donde los registros judiciales según Bloomberg, indican que Valve amenazó con retirar todas las ediciones de esta obra de su plataforma, exigiendo una rápida solución, junto con la advertencia literal de ejecutar la eliminación “al final del día de mañana”.

Este agresivo ultimátum se produjo inmediatamente después de que la directiva de Steam descubriera que un paquete inicial de quince dólares se estaba comercializando de forma exclusiva a través de Uplay, la propia tienda de Ubisoft. Los documentos de la demanda sugieren que la editora europea recibió este plazo extremadamente corto para igualar sus precios o arriesgarse a quedar totalmente fuera de Steam, la tienda más grande de videojuegos de PC.
El control comercial de Valve va más allá de Ubisoft
Estos bruscos movimientos de control sobre la competencia también afectaron a Warner Bros durante el lanzamiento de su aclamada obra basada en el universo del Señor de los Anillos en el año 2017. Una representante comercial de Steam retiró abruptamente las reservas de “La Tierra Media: shadow of war” debido a que su valor en la plataforma de Valve era mucho mayor al ofrecido en otras tiendas rivales, lo que provocó que el director encargado de Warner Bros llamara de inmediato para solucionar el conflicto.

Esta agresividad comercial sorprende bastante porque contradice la excelente reputación de Valve, una plataforma muy querida por los usuarios y considerada tradicionalmente como una aliada de los consumidores. Durante el juicio, la misma empleada que contactó a Warner Bros negó tener una norma oficial para dictar los precios de los juegos, argumentando que crear reglas formales para vigilar a los estudios sería un trámite demasiado rígido y burocrático para su forma de operar.
A pesar de que Valve insiste en negar estas acusaciones en el caso de Ubisoft, los abogados demandantes presentaron testimonios donde esta misma ejecutiva exigía que todos los juegos vendidos en Steam mantuvieran exactamente los mismos precios que en otras tiendas rivales. Todo este conflicto judicial demuestra la gran diferencia de opiniones que existe hoy en la industria de PC, ya que Valve asegura que los jugadores tienen total libertad para comprar donde quieran mientras los desarrolladores acusan a la tienda de funcionar como un monopolio absoluto.
