El uso cada vez mayor de la inteligencia artificial está haciendo que los centros de datos necesiten muchísima más electricidad para funcionar todos los días, lo que ha llevado a Corea del Sur a buscar formas rápidas de hacer más grande su red eléctrica y pedir ayuda a las grandes empresas que fabrican memorias para computadoras.
Según la información de un medio llamado Hankyung, la empresa de luz del país conocida como KEPCO le ha propuesto a Samsung Electronics y a SK hynix que paguen por adelantado muchísimo dinero en sus recibos de luz, dinero que KEPCO usaría para construir grandes redes de energía para las zonas industriales donde se hacen los chips de computadora, y a cambio les pagaría intereses por haber prestado esos fondos.
Los problemas de dinero y la construcción de nuevas redes
Los informes dicen que le han pedido a Samsung unos 20 billones de wones y a SK hynix unos 5 billones, unos 18 billones de dólares, lo que viene a ser casi lo mismo que pagarían por la luz de cinco años seguidos si nos basamos en lo que gastaron el año pasado. Ahora mismo están hablando de pagar un interés de más o menos el 3 por ciento, ya que la empresa de luz quiere pagar un poco menos basándose en los bonos del gobierno y las empresas de tecnología quieren un interés un poco más alto cercano al 3.7 por ciento
Aquello, acordando que estos intereses podrían pagarse descontando dinero del recibo de luz cada seis meses en lugar de darles el dinero en billetes físicos. Dinero adelantado que la empresa de luz quiere juntar, el cual se va a usar para armar nuevas redes eléctricas en lugares llamados Yongin y la región de Honam, ya que necesitan mucha más infraestructura porque el gasto de energía no para de subir en esas zonas.

La agencia de noticias Yonhap cuenta que “solo el grupo de fábricas de Honam va a necesitar alrededor de 6.3 gigavatios”, esperando poder entregar la mitad de eso para el año 2029 y terminar entregando más de 6 gigavatios en el futuro para que todo funcione bien. La empresa de luz defiende su idea diciendo que este plan también va a ser muy bueno para Samsung y SK hynix, porque al tener dinero seguro para construir los cables de luz podrán asegurar que “la energía que necesitan para sus nuevas fábricas esté lista a tiempo para cuando quieran empezar a producir”, según menciona la misma agencia de noticias.
Pero esta propuesta también sale a la luz porque la compañía eléctrica tiene problemas muy graves de dinero, ya que se supo por los medios que sus deudas eran inmensas hasta mediados de este año y que todos los días gastan millones solo en pagar los intereses de esa deuda tan grande. Además, les está costando mucho trabajo pedir dinero prestado a través de bonos nuevos, sobre todo porque un permiso especial del gobierno que les dejaba pedir prestado hasta cinco veces su dinero guardado se va a terminar al final del próximo año, dejándolos en una situación muy complicada y sin muchas opciones fáciles para salir adelante.
Computadoras bajo el agua como una salida diferente
Todo este problema de la energía nos hace pensar en cómo la inteligencia artificial está calentando las computadoras de todo el mundo, como cuando les contamos hace algunos meses que hay países que han empezado a armar centros de datos debajo del agua, específicamente en China, los cuales funcionan directamente apoyados en el fondo del mar para tratar de salvar la tecnología. Proyecto que consiste en un complejo submarino cerca de Shanghái que alberga unos 2.000 servidores”, los cuales tienen una fuerza conjunta muy grande de 24 megavatios de energía.
La verdad es que meter miles de aparatos electrónicos en cajas gigantes y tirarlas al océano parece algo sacado de un cuento del futuro, como les contamos en la nota de este enlace, pero hoy ya es algo que está funcionando de verdad. Después de hacer muchas pruebas para ver si esto aguantaba bien, las autoridades de China aseguraron que este centro de datos bajo el agua ya está trabajando de forma comercial en las costas de una zona llamada Lingang, que está muy cerquita de la gran ciudad de Shanghái.

Aunque al principio querían que todo estuviera listo un poco antes de tiempo, los trabajadores lograron acomodar todo el sistema para que “esta enorme estructura trabaje de forma autónoma sin la intervención directa de personas en su interior”, logrando un avance muy importante que podría cambiar las cosas para siempre.
Para cerrar, el mundo de la tecnología está creciendo tan rápido que se está quedando sin la energía necesaria para mantenerse al día, obligando a países como Corea del Sur a pedir cobros adelantados gigantescos y a China a esconder sus equipos en el fondo del océano, demostrando que estamos en un punto donde las ideas más ingeniosas y extremas son la única forma de evitar que nuestro futuro digital se apague.
Sam Altman admite que la IA no avanza tan rápido como prometió porque la gente sigue usando las mismas herramientas de siempre: “fuimos demasiado ambiciosos con los plazos”→ Elon Musk dice haber memorizado el diseño de su nuevo chip de IA y promete que superará tres veces el rendimiento de NVIDIA al 10% de su precio→
