Lo que empezó como un simple chiste en internet sobre la tarjeta de video RTX 5090 costando exactamente 5.090 dólares, lamentablemente ahora es una verdad que asusta, especialmente en Estados Unidos, país donde los modelos más comunes están llegando a ese increíble precio en las tiendas, dejando atrás esa época donde solo veíamos versiones exclusivas de marcas como ASUS o MSI con etiquetas carísimas que nos hacían pensar si se habían vuelto locos al cobrar tanto dinero.
Y es que según los informes con publicaciones de varias plataformas de venta, hoy vemos cómo los modelos más básicos están superando esos mismos números, siendo una GPU que pasó de un precio oficial de dos mil dólares a venderse por más de cinco mil en las tiendas, todo esto impulsado por la tremenda demanda, la falta de stock y el alza en los costos de la memoria, lo que significa que los compradores comunes se ven forzados a pagar como si fueran ediciones de lujo por una tarjeta básica, dejando a mucha gente sin poder armar su equipo ideal por culpa de una inflación que no parece tener freno.

De tarjetas exclusivas a modelos regulares con precios absurdos
Como recuerdan algunos medios y expertos, cuando la marca ASUS mostró su modelo ROG Matrix por 3.999 dólares y luego MSI sacó la RTX 5090 LIGHTNING Z por 5.090 dólares la gente quedó sorprendida y nosotros mismos decíamos que “nos rascábamos la cabeza pensando si los socios de placas habían perdido la cabeza“, recordando que esos eran modelos súper exclusivos hechos para gente que busca el máximo rendimiento con poco volumen de producción en el mundo, pero resulta que apenas nueve meses después estamos viendo que los modelos normales están alcanzando y pasando esos mismos precios tan altos.
Para dar un ejemplo claro, en las páginas que revisan los precios se ve que la ASUS TUF Gaming RTX 5090 cuesta ahora mismo 5.099 dólares, lo que ya es más caro que el precio oficial que tenía esa tarjeta limitada de MSI y esto es una locura porque la tarjeta TUF es un modelo muy normal que nunca fue pensado para ser de colección
Por aquello, para gran parte de la comunidad es triste ver cómo suben los precios cuando antes leíamos que “la MSI LIGHTNING estaba limitada a 1.300 unidades, usaba un enfriador líquido AIO, soportaba modos de operación de 800W y 1000W y se vendió en EE. UU. a través de un sorteo por 5.090,99 dólares“, mientras que hoy un modelo básico de ASUS te cuesta incluso más dinero sin ofrecer esos extras.

Las advertencias del pasado sobre los costos de fabricación eran ciertas
Todo este dolor de cabeza con los precios en las tiendas de tecnología es simplemente la confirmación de las advertencias que hacían los analistas y los jugadores hace varios meses atrás cuando en mayo se supo que NVIDIA había avisado a las marcas que fabricar las tarjetas más potentes iba a salir mucho más caro de lo normal.
El problema de fondo no era el cerebro de la tarjeta sino que la culpa la tenía el aumento de precio de la nueva memoria GDDR7, una situación que preocupó mucho a los vendedores porque aunque NVIDIA no cambió su precio oficial de 1.999 dólares en el papel, los fabricantes sí tuvieron que gastar más dinero para armarlas y ese gasto extra tarde o temprano lo termina pagando la persona que va a la tienda a comprar.
Situación que, como adelantamos en esta nota, terminó haciendo que el valor real subiera muchísimo porque la enorme demanda provocó que la distancia entre lo que dice la marca y lo que uno paga fuera gigante, demostrando que las advertencias sobre gráficas llegando a precios locos se quedaron hasta cortas frente a lo que estamos viviendo hoy en día.
Al final, toda esta situación se salió totalmente de control y nos demuestra de forma muy dura cómo los costos de fabricación más altos mezclados con la desesperación por comprar pueden inflar los precios a niveles absurdos. Es muy triste para los que arman computadoras ver que un producto pensado para tener un precio oficial se vuelve imposible de comprar, haciendo que ese viejo chiste de internet sobre la 5090 y su costo se convierta en una realidad que duele en los bolsillos de todos.
Empresa rechaza tres veces la garantía de una RTX 4090 que perdió 1.5GB de memoria de forma permanente porque la tarjeta sigue encendiendo y sus pruebas no detectan el daño→ La RTX 3080 pasa de 138 FPS a 4 FPS al activar DLSS 5, una drástica caída de rendimiento que afecta a toda la serie RTX 30→
